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Publicado 2017-06-19
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Así se veían estas 6 frutas y verduras en el pasado...

Durante la década de los 80 se empezó a hablar por primera vez de la manipulación de alimentos con la modificación genética. En aquello tiempos los científicos descubrieron que era posible transferir el material genético de un organismo a otro. De todas formas, se tuvo que esperar hasta el 1994 para que fuera accesible en los mercados para toda la población y muy poco después empezaron las primeras controversias relacionadas con la técnica OGM. Muchas personas lo consideraron un método poco seguro, e incluso se divulgaron informaciones nunca probadas de que los alimentos OGM podían ser un riesgo para la salud, produciendo alergias o mutaciones genéticas en humanos.

Sin embargo, lo que muchos no saben es que la práctica de modificar las frutas y los vegetales llega a las épocas más remotas de la historia humana, empezando prácticamente en el momento de inventar la agricultura. La diferencia principal es que en el caso de los OGM se puede usar material genético de otras criaturas, como bacterias, mientras que nuestros antepasados usaron cruces, hibridaciones o injertos. Y es verdad que los alimentos que conocemos hoy en día no eran iguales ni siquiera unos cuantos siglos atrás. Comprueba con nuestro artículo cómo eran estos 6 alimentos en los tiempos pasados.

El tomate actual

En la actualidad tenemos una gran variedad de tomates y todos son muy diferentes de aquel primero con el que todo comenzó. Por lo general, son de mayor tamaño, carnosos y jugosos, con un sabor ligeramente dulce. Sirven como fuente de una variedad de vitaminas, entre las cuales están las del grupo B, y minerales, como potasio o magnesio. Aunque no lo parezca, es una fruta (por muchos considerada un vegetal) que ha sido modificada genéticamente y ha sido clave para su supervivencia, evolución y domesticación. Sin estas modificaciones empleadas desde los tiempos más remotos, hoy no podríamos disfrutar de uno de los alimentos más sabrosos y característicos para muchas cocinas nacionales diferentes.

El tomate primitivo

El primer tomate no fue para nada apetecible, e incluso era venenoso. Gracias a la modificación genética que esta fruta sufrió durante miles de años, se consiguió una versión comestible y rica. El primer tomate era una bola pequeña, muy parecida al “Physalis Nahaufnahme” que puede ver debajo. La mayoría de las variedades que conoces del supermercado son en realidad muy recientes y tienen muy poco en común incluso con el que llegó a Europa a finales del siglo XV. Aquellos tomates eran de color amarillo, cosa que puede explicar su nombre italiano “pomodoro” (literalmente manzana de oro). ¿Te gustan las sandías? Son una fruta impresionante, pero años atrás no eran como las conocemos.

La sandía actual

Siglos de modificaciones genéticas con la parcial ayuda del ser humano han creado un alimento que agrada los paladares de muchos, tanto niños como adultos. Tienen un interior carnoso, rojo y dulce hasta más no poder. Según mencionan los científicos, aunque las técnicas actuales de modificar los cultivos son diferentes en comparación con los tiempos antiguos, el objetivo es el mismo: crear mutaciones resistentes a la sequía, los insectos o los herbicidas. La sandía es uno de aquellos ejemplos que nos permite comparar el gran cambio que ha sufrido a lo largo de los siglos.

La sandía primitiva

Gracias al cuadro de Giovanni Stanchi del siglo XVII, podemos ver cómo lucía la sandía por aquel entonces. La fruta de la pintura posee dentro espirales que en la actualidad no reconocemos. Aunque se puede pensar que la fruta simplemente está verde o no tiene agua suficiente, los especialistas apuntan a sus semillas negras y sugieren que son señal de que está madura. Desgraciadamente, parece ser que la mayor parte de la pulpa que hoy podemos tomar en el pasado era incomestible. La berenjena sufrió uno de los cambios más grandes y siglos atrás no se parecía en nada a su versión contemporánea. Te la presentamos a continuación.

La berenjena actual

Gracias a la modificación genética de los alimentos, se ha podido añadir otro vegetal a la lista de productos comestibles y saludables. Para todos nosotros la variedad principal de berenjena es la que tiene la piel lisa y de color morado oscuro y una pulpa blanca. Su nombre es “Black Beauty” y es la versión más abundante en el mercado. Entre las muchas ventajas que posee esta hortaliza, vale la pena mencionar que es rica en antioxidantes. Cuantos más tiene, más intenso es su color y, curiosamente, esa es la cualidad que suele disuadir a los consumidores. En vez de elegir las variedades que más oscurecen al cortarse, eligen las que menos lo hacen, o sea las que menos antioxidantes tienen.

La berenjena primitiva

Si te fijas en la imagen de abajo, te sorprenderás lo mucho que ha cambiado. Las primeras variedades conocidas se dieron en China, tenían espinas entre el tallo y la flor, además de ser un vegetal pequeño y de color amarillento. Gracias al cruce, la hortaliza del presente ha perdido las espinas y no tiene el tamaño que conocían nuestros antepasados. ¿Sabías que la zanahoria no siempre era naranja y agradable a la vista? Continúa la lectura para ver cómo era antes.

La zanahoria actual

Otra de las hortalizas mundialmente conocidas y características es la zanahoria. Tiene un color naranja intenso y empezó a propagarse al resto del mundo desde Persia y Asia Menor. Además, es un cultivo de invierno, lo que significa que se ha vuelto muy resistente a las bajas temperaturas de algunas zonas del mundo. Además, tiene una raíz carnosa y ligeramente dulce. Puede sorprenderte que no siempre fue así y el siguiente apartado lo demuestra. La versión de la zanahoria que conocemos se propagó en los años 1900 y antes ni siquiera tenía el característico color naranja.

La zanahoria primitiva

La zanahoria original era de color púrpura o blanco, con una raíz muy delgada y seca. Además, al contrario de su versión actual, necesitaba climas más calientes para poder crecer. Lo más probable es que no sólo no te comerías una zanahoria primitiva, sino que además ni siquiera relacionarías aquella raíz seca con la hortaliza que de vez en cuando aparece en tu plato. Otra fruta popular que años atrás era muy diferente es el plátano. A decir verdad, no existía en su forma actual.

El plátano actual

Hace unos años se llevó a cabo varias investigaciones para descubrir de dónde provenía el plátano y cuál fue su tracto evolutivo hasta llegar a lo que es ahora. Se analizó hallazgos arqueológicos, inspeccionados tanto por genéticos como lingüistas para llegar a la conclusión que la banana primitiva era muy diferente. La fruta que tenemos hoy es de forma alargada, dulce y muy saludable, recomendada por ser una bomba de energía que muchos deportistas valoran incluso más que cualquier otro alimento artificial diseñado para mejorar su rendimiento.

El plátano primitivo

Lo curioso es que empezó a ser cultivado hace más de 7 mil años en las islas de Papúa Nueva Guinea y tenía una forma redonda y muy resistente. Por dentro tenía semillas grandes y su sabor era diferente al del plátano actual. Los que compramos hoy en día son una mezcla de dos variedades, Musa acuminata y Musa balbisiana. Esta combinación genética ha creado la fruta que hoy tan bien conocemos. Para terminar, tenemos para ti otro ejemplo curioso: el maíz. ¿Cómo era antes? Seguramente muy diferente a lo que es hoy.

El maíz actual

El maíz que puedes comprar en los tiempos que corren es mil veces más grande que su versión de hace 9 mil años atrás. Además, está compuesto de un 6,6% de azúcar, en comparación con el 1,9% del maíz antiguo. Esto no sólo hace que sea más dulce en sabor, sino también más jugoso y mayor. Una gran parte de los cambios que sufrió el maíz tuvo lugar durante el siglo XV, cuando los colonizadores europeos empezaron a cultivarlo. Gracias al cambio genético que sufrió el maíz, muchas personas lograron sobrevivir (en caso contrario lo más probable era que iban a morir de hambre).

El maíz primitivo

Algunos científicos asocian el maíz con una especie de planta de origen mexicano llamada teosinte, que tiene sólo unos pocos granos dentro de una cáscara dura. Su fruta era apenas comestible y de hecho primero fue clasificada como una planta relacionada con el arroz y no con el maíz. Si el artículo te ha parecido interesante, no dudes en compartirlo con tus familiares y amigos.
Fuente: Twitter @joanplans / businessinsider.com / Starstock

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Adan Rios
Adan Rios 22/6/17 6:00
Puedo crer q uds imformants stn evolucionando IMMBESIL mecochita peru
Anlly Ramos
Anlly Ramos 22/6/17 6:00
Por q les gusta mal informar a las personas
Morena Juju
Morena Juju 22/6/17 6:00
No se yo si creérmelo
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