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Publicado 2017-06-22
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Descubre qué tipo de RAZONAMIENTO tienes según a quién quieras SALVAR...

Hace unos años apareció un dilema moral que se hizo popular en la red y que dio mucho que pensar. La situación era la siguiente: un tren se aproxima a alta velocidad y es imposible pararlo. A unos metros del vehículo, en las vías se encuentran cinco personas inmovilizadas y sin posibilidad de liberarse. Sin embargo, tú puedes presionar un botón y cambiar la dirección del tren, pero en esa segunda vía se encuentra una persona, también inmovilizada y sin posibilidad de escapar. Si no haces nada, morirán cinco personas, si accionas el botón, morirá una. ¿Qué haces? ¿Sacrificas la vida de una persona para salvar a otras cinco? ¿O es un precio demasiado grande para determinar el destino de alguien? En las variaciones de este dilema, la persona en la otra vía era un ser querido, o incluso todos eran conocidos.

Antes de hablar de las posibles respuestas a este dilema, cabe mencionar que filósofos como Philippa Foot o posteriormente Judith Jarvis trataron el tema de la ética humana y fueron unas de las primeras que admitieron que la moral surge de los rasgos internos de la persona y no de las reglas generales o del resultado de un acto. Fueron también enemigas de la famosa frase que dice que el fin justifica los medios. Para demostrarlo, Foot formuló el dilema que acabamos de presentar, al igual que algunos otros, variantes. Es muy curioso analizar las respuestas de las personas a cada uno de los dilemas presentados por las dos filósofas, puesto que son variadas y demuestran que lo moral no siempre significa lo mismo y depende de la situación. A continuación te vamos a presentar las posibles variaciones de este dilema y qué opción eligió la mayor parte de la sociedad.

Descubre qué tipo de RAZONAMIENTO tienes según a quién quieras SALVAR... 1

1. Dilema del tren

Hay dos variantes disponibles: no hacer nada o accionar el botón. En este caso, según datos estadísticos, la mayor parte de las personas decide cambiar el rumbo del tren y salvar a cinco personas por el precio de una. Hay también personas que dicen que la mejor opción es no hacer nada, pero la primera opción es mayoritaria. El razonamiento detrás de su decisión está en que es una opción moral mejor, ya que se salva más vidas humanas. Podríamos decir que su forma de pensar se rige por la premisa que lo mejor para todos es la suma más alta de lo valioso desde el punto de vista ético. Por eso parece ser que accionar el botón es la mejor opción para una mayor parte de la sociedad.

1. Dilema del tren

Sin embargo, para Foot y Jarvis no fue suficiente y propusieron otro dilema parecido al primero, pero en cierto modo diferente. Una vez más tenemos un tren aproximándose a alta velocidad a cinco personas inmovilizadas, pero esta vez no tenemos otra vía y un botón, sino que nosotros nos encontramos en un puente que pasa por encima del carril. Con nosotros está una persona gorda y tenemos la plena seguridad de que si empujamos a la persona a las vías, el tren se descarrilará y salvaremos a las cinco otras, pero sabemos también que la persona gorda morirá en el acto. La cuestión es la misma: ¿qué haces? En términos generales la situación es la misma. ¿Quieres saber qué respondió la mayor parte de las personas? No te pierdas los siguientes apartados. Es muy curioso comprender cómo funciona la ética.

1. Dilema del tren 1

2. El tren y el gordo

Es posible que ahora tú no tengas ya tan clara la cuestión (o a lo mejor sí). La diferencia más importante es que ya no tienes un botón que cambie el camino del tren y mate a una persona, sino que tú con tus propias manos tienes que hacerlo. ¿Ya sabes lo que queremos decir? La gran mayoría de los encuestados se negaron a empujar a la persona gorda a cambio de salvar las vidas de las cinco otras, diciendo que eso sería matar a alguien. ¿Y en el caso anterior no? Este segundo dilema es curioso en comparación del primero, porque su esencia es idéntica y las posibles soluciones son las mismas que antes, pero las decisiones tomadas por las personas son completamente opuestas. En el primer dilema, la mayor parte de las personas accionaría el botón, matando a una persona para salvar a cinco, mientras que en el segundo la mayoría no empujaría a una persona para salvar a las demás. ¿Cómo es posible?

2. El tren y el gordo

Algunos éticos y científicos apuntan a que la diferencia entre los dos dilemas es que en el primer caso no hay intención directa de dañar a alguien, sino que el daño es rasgo secundario y efecto de una vía alternativa del tren, mientras que en el segundo caso, matar a una persona está directamente relacionado con la posibilidad de salvar a las demás. Así que la premisa mencionada anteriormente (lo ético es la suma de lo más valioso) no se aplica en este caso. ¿Así que cómo funciona la ética de las personas? Para responder a esta pregunta, las filósofas presentaron un tercer caso, que mencionaremos a continuación.

2. El tren y el gordo 1

3. El médico

El tercer dilema dice: eres un médico y tienes cinco pacientes que necesitan trasplantes de inmediato para poder vivir. Dos requieren un riñón, dos un pulmón y uno un corazón. Por otro lado, tienes a un paciente que se está recuperando de una fracción de brazo. Aparte de dicha lesión, su condición es muy buena. Sin embargo, si matas al paciente, podrás tomar sus órganos y salvar las vidas de las otras cinco personas que tienes en la sala. ¿Lo harías? Está claro que omitimos la cuestión del rechazo de los trasplantes, suponiendo que los cinco pacientes vivirán. Aunque la base del dilema es la misma, dar la misma respuesta que en el primer caso ya no es tan fácil como lo fue al principio del artículo, ¿verdad?

3. El médico

Como en cada uno de los casos, tenemos dos opciones: o pagar con la vida de una persona para salvar a otras cinco, o dejar morir a las cinco y no matar al individuo. Al igual que en el caso anterior, la mayoría de las personas NO decide salvar a las cinco pagando con los órganos y la vida de una persona. En ese caso, ¿por qué es más fácil hacer el sacrificio en la primera variante del dilema y no lo es en las dos siguientes? La filósofa Foot tiene sus observaciones y a continuación te las presentamos.

3. El médico 1

Observaciones

Es muy posible que el cerebro humano tenga bien claro que el último caso es un asesinato y por eso no nos permita escoger con facilidad la opción de salvar a cinco pacientes. Sin embargo, ¿por qué no piensa lo mismo del caso número 1? Según Foot, lo más probable es que el humano tenga una distinción inconsciente entre matar y dejar morir. Mientras que el primer acto es activo, el segundo es pasivo. En el primer caso, la muerte es “sólo” consecuencia de un acto pasivo de dejar morir y por eso es mayoritariamente permitido y aceptado, mientras que en los dos otros casos se trata de un acto directo y activo que tiene como fin acabar con la vida de alguien y en esta segunda variante, la moralidad no permite actuar de la misma manera.

Observaciones

En resumidas cuentas, estos tres experimentos demuestran que el ser humano aprueba ciertos actos que tienen como objetivo causar daño, mientras que otras actividades que tiene exactamente tienen el mismo resultado son inadmisibles. Es algo que pasa cada día en el subconsciente de las personas en situaciones cotidianas, aunque muy diferentes de los dilemas presentados. Si el artículo te ha parecido interesante, no dudes en compartirlo con tus familiares y amigos.
Fuente: Twitter / Giphy / Starstock

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El famoso dilema del tren: qué tipo de RAZONAMIENTO debemos seguir según a quién queramos salvar...
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