Paternidad

Publicado 2017-08-03
0 Comentario

Hábitos de los PADRES que hacen que su hijo sea un tacaño...

Es complicado asumir que un niño es tacaño por el tipo de educación que ha recibido. Lo fácil viene al achacarlo a la personalidad del susodicho. Esto es un tipo de conducta que aparece al no mostrarse generoso, o más bien, algo receloso a la hora de compartir sus cosas con el resto. Quizá en la infancia, este factor no sea excesivamente importante. No obstante, el su edad adulta tendrá graves consecuencias para tu hijo. ¿Quieres descubrir cómo ayudar a tu pequeño? Continúa leyendo para enterarte de todo.

Dale libertad a la hora de compartir

Creemos que al obligar a nuestros niños a prestar sus juguetes a los compañeros del colegio, le estamos ayudando. Lo cierto es, que no lo hacemos en absoluto. Tampoco al decirle que tiene que dar parte de sus cereales preferidos a su hermano. De esta manera, fomentamos que los pequeños tengan la necesidad de proteger sus cosas. Asimilan que en algún momento tendrán que perderlas para cederlas a otro. Si tu hijo es menos de 4 años, recuerda que es demasiado pequeño como para comprender que lo que hace es por una razón u otra. Continúa leyendo en "siguiente página".

Posponer sus necesidades

Nunca des por hecho que sabes absolutamente todo lo que necesita tu hijo, y lo que no. Habrá cosas a las que tenga especial cariño, y creas que no, “porque nunca lo has visto jugar con eso”. También cabe la posibilidad de que si le pides permiso para coger ciertos objetos, obtengas una negativa sin esperarla. No te deshagas de nada que le pertenezca, sin previamente explicarle, por qué debe de ayudar a quien no tiene o la importancia de su esfuerzo en beneficio de su hermano.

Interactúa con ellos

Es bueno criar a un niño independiente y autosuficiente pero no puede estar solo siempre. Necesita jugar con sus iguales y tener la necesidad por sí mismos, de compartir sus juguetes. Es la única forma en la que podrá jugar con ellos. También así, entenderá por si solo que ha de ofrecer lo que tiene. Si todo acto tiene consecuencias, él verá su recompensa al ser invitado a cumpleaños y al parque con otros críos. Continúa leyendo en la “siguiente página”.

Su rincón

Todos no pueden tener una habitación de juegos para ellos solos. No obstante, es de vital importancia que tenga una zona destinada a sus juguetes. Esta ha de estar libre de altercados todo deberá permanecer donde él lo dejó. Tal hábito también le ayudará a ser más ordenado y limpio. Evitarás así, que el pequeño tenga la más mínima preocupación por dónde o cómo estarán sus cosas. Llegará el día en que te pida hacer desaparecer este rincón por sí solo.

Aprecio por ciertos objetos

El apego se puede dar tanto a una persona, como a algo material. Si el pequeño quiere hacer algo con un objeto en especial, y este sirve para lo mismo, ¿por qué se lo impides? De esta manera estimulas su sobreprotección de ciertos elementos y quitarle tal manía será muy difícil. Si quiere su cantimplora, no le obligues a tomar la de su hermano. Una vez crezca no prestará tanta importancia a lo que es suyo y lo que no.

Relaciones personales

Como cualquier ser humano, los niños son más afines a unas personas que a otras. Observa cómo se comporta con los que tiene alrededor. Quizá tengas amigos con hijos de su misma edad y os llevéis a los pequeños a jugar juntos. Recuerda preguntarle qué tal le ha ido con los otros niños. Si no le gusta jugar con ellos ni compartir sus cosas intenta evitar que se sienta obligado a ello. No todos los niños se tienen que llevar bien entre sí por ser eso, niños.

Hay ocasiones, en que la actitud de los adultos es mucho peor que la de sus hijos. Nadie nace sabiendo, y eso lo sabemos. Pero recuerda que los más pequeños suelen pedir permiso para todo, ¡haz tú lo mismo! Explícale todo lo que deban saber sobre las normas sociales que no están escritas pero todo padre las inculca generación tras generación a los suyos. Si te ha gustado este artículo danos “Me gusta” y comparte con tus amigos en Facebook.
Fuente: Instagram/ Twitter

0
¿Qué piensas? Unirse a la conversación

Niños sin supervisión son niños felices aunque luego toque rearmar la casa
Síguenos