0 Comentario

10 hábitos que pueden arruinar tu salud aunque no lo creas

¿Qué sueles hacer todos los días? ¿Tienes algunos rituales matutinos o nocturnos que no te gustaría cambiar por nada del mundo? Puede que después de leer este artículo, tu percepción de algunos de ellos cambie por completo... Si eres una de las personas que no se paran a pensar en las posibles consecuencias de las actividades que tomamos por rutinarias, ¿quizás ahora empieces a hacerlo? Resulta que algunas de nuestras costumbres diarias, incluso cuando parecen inofensivas y comunes, pueden provocarnos problemas o poner nuestra vida en peligro. ¡Fíjate cuáles son!

1. Cruzar las piernas

Mientras que las mujeres parecen encantadas con la idea de exponer sus atributos tomando asiento de una forma en concreto, muchas pruebas científicas confirman que la costumbre de estar sentadas con las piernas cruzadas -ya sea en una silla o en el suelo- influye en el surgimiento de las varices, la hipertensión y daña los nervios de nuestras extremidades inferiores. Si tiendes a estar en esta posición durante varias horas por día, puedes sufrir una lesión del nervio peroneo, parálisis e incluso paraplejía.

1

2. Dar de comer a los pájaros

No, no nos referimos a cualquier tipo de aves, pero seguramente has notado de que sobre todo las personas mayores de edad y los niños más pequeños sienten un gusto particular por alimentar a las palomas. Apostamos que casi nadie se da cuenta de que, así, se pone en peligro, ya que más de un 50% de dichos pájaros urbanos propagan enfermedades infecciosas. Las palomas pueden contagiarnos de la ornitosis, colibacteriosis, histoplasmosis, salmonelosis, tuberculosis... ¡y muchas más afecciones!
Pulsa en "siguiente página" para leer el resto del contenido del post.

2

3. Usar gafas de calidad dudosa

Intentando ahorrar la mayor cantidad de dinero posible, las empresas productoras de algunas gafas de sol suelen emplear en el proceso de su creación el plástico barato que, aunque no protege nuestros ojos de los rayos solares, sí puede llevarnos a la inflamación de la retina. Las gafas de este tipo hacen que las pupilas de sus usuarios se dilaten y que reciban una dosis doble de la radiación ultravioleta ¡Esto puede ser incluso mucho más nocivo que la idea de prescindir de los anteojos, ya que a largo plazo es capaz de causar cataratas, lesiones oculares e inclusive cáncer...

3

4. Tomar mucha agua

Así es, no es broma: tomar agua en exceso tampoco es saludable. Los sabios de este mundo opinan que cada uno de nosotros tiene una necesidad de agua individual. Por tanto, si te mueves mucho y haces deportes, deberías beber más, pero si tienes problemas con los riñones o el corazón, no tienes que hacerlo. En ambos casos, la mejor manera de conocer tu cuerpo es prestar atención a las señales que te manda. Si no tienes sed, ¡no tomes agua a la fuerza!
Pulsa en "siguiente página" para leer el resto del contenido del post.

4

5. Atenuar los dolores con bolsa de agua caliente

Aunque la aplicación de una bolsa de agua caliente a una zona que nos duele pertenece a la lista de los remedios caseros más populares en el mundo, lo cierto es que en algunos casos no deberíamos hacer uso de ella. Si sufres por sangrados, inflamaciones intrabdominales, apendícitis, cirrosis hepática o la pancreatitis, lo más sensato es no recurrir a las temperaturas altas. Exactamente lo mismo podemos decir en caso de los tumores y neoplasmas: en vez de intentar paliar tus dolencias de forma térmica, consúltalas con un especialista.

5

6. Hacer palomitas en microondas

Antes que nada, un aviso: todos los defensores de la comida preparada en microondas pueden empezar a respirar hondo. Esta vez no se trata de la manera de preparación, sino del contenido de la bolsa. El peligro está en una sustancia llamada diacetilo que es un aceite sintético y cumple función de mejorar el aroma y el sabor de este producto tan sabroso. Aunque no lo creas, el vapor que emiten las palomitas cuando las calentamos puede llegar a tus pulmones y lesionarlos gravemente.
Pulsa en "siguiente página" para leer el resto del contenido del post.

6

7. Comer mal en el trabajo

Es verdad: existe una infinidad de lugares de trabajo, aunque un rasgo que comparten casi todos ellos consiste en que realmente no sirven para comer. Muy a menudo son sitios en los que pasan tiempo muchas personas que se mueven constantemente, acumulando las bacterias en todas partes. ¿Hace falta decir que nada de esto es bueno para tu digestión? Por si fuera poco, el aroma de tu almuerzo o desayuno puede llegar a molestar a tus compañeros, o todo lo contrario: distraerlos y hacer que se olviden de sus propios quehaceres.

7

8. Beber leche desnatada

Aunque a primera vista parezca que el porcentaje de grasa que contiene la leche no hace mucha diferencia, no es así. En el proceso de la eliminación de las grasas, se pierden también las vitaminas y los minerales propios del líquido blanco. Por consiguiente, el valor nutricional de la leche desnatada es prácticamente nulo. ¿Sabías que puede hacerte más daño que cualquier otra bebida?
Pulsa en "siguiente página" para leer el resto del contenido del post.

8

9. No preocuparse por la postura

Mantieniendo una buena postura corporal, ponemos nuestros órganos en posiciones simétricas. Puesto que lo importante es tener sumo cuidado con la columna vertebral, merece la pena hacer caso a algunas pistas. La silla debería tener tal altura que te permita poner los pies sobre el suelo. El asiento no debería ser demasiado blando, y tus nalgas tendrían que ocupar no menos que 2/3 de su superficie. La parte trasera de la silla debería estar ajustada a la columna, y junto con el asiento formar un ángulo ligeramente abierto.

9

10. Dormir boca abajo o de lado

Cuando dormimos de lado, en la llamada "posición del feto", limitamos los movimientos de nuestro diafragma y podemos experimentar problemas respiratorios y dolores de espaldas. Aun más dañino puede ser el hábito de dormir boca abajo, ya que el peso del cuerpo presiona todos los órganos internos y, a largo plazo, puede llevar a los problemas neurológicos y de corazón. Dormir boca arriba, a su vez. es la pose más natural y segura: nos permite respirar profundamente y no conlleva riesgos que tengan que ver con otras partes de nuestro cuerpo.
Si te ha gustado este artículo, háznoslo saber. Comparte esta publicación con tus amigos y familia y ¡déjale un "Me gusta" a nuestra página de Facebook!
Fuente: Giphy / Starstock

10
122
¿Qué piensas? Unirse a la conversación

Hábitos que nos hacen infelices y alejan todo lo bueno de nuestra vida
Síguenos