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Publicado 2017-08-16
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7 efectos PELIGROSOS que deben conocer los padres sobre los AZOTES en sus hijos...

En el hospital infantil Dr. Ricardo Gutiérrez (Buenos Aires, Argentina), los pediatras llevaron a cabo un estudio que concluyó que el 68% de los padres educan con alguna cachetada, y de estos el 41% reconoce que sus padres lo hicieron igual, razón por la que lo reproducen. Ya en 2004, la investigación de Andrew Grogan-Kaylor en la Escuela de Michigan afirmó que incluso la nalgada más mínima puede derivar en un comportamiento asocial por parte de tu hijo. ¿Conoces a alguien que siga teniendo motivos positivos y constructivos acerca de este método? Continúa leyendo y te contamos todos los preocupantes efectos de una simple cachetada.

1. No erradica el problema

Cualquier niño que haya recibido cachetadas considerará que es correcto pegar a su hermano pequeño, más adelante lo hará con sus compañeros en el colegio y al final actuará de la misma forma con sus hijos. Al propiciar una colleja o un simple tirón de orejas, hay padres que creen que se erradica el problema. No obstante, lo cierto es que se está dando prioridad al conflicto antes que a razonar de manera civilizada. Si hay algo con lo que no se está de acuerdo, se debe armar de paciencia, tranquilizar al niño y explicarle la situación. Continúa leyendo en "siguiente página".

2. Tien efecto psicológico perdurable

El más mínimo acto de violencia de un adulto hacia un niño debe ser tomado en cuenta. Esto deja una cicatriz emocional perdurable en los pequeños. La mayoría de los adultos tienen recuerdos de su infancia donde sus padres le lastimaron aunque algunos lo tratan como algo trivial e incluso lo defienden. Todo padre bien informado reconoce que una cachetada es un acto tóxico sin resultados futuros positivos. Este acto produce confusión emocional en el infante y enojo, no aprende qué debe hacer solo le provoca miedo sin comprender porque no debe comportarse de una forma u otra.

3. Violencia es la llamada a más violencia

Decir a un niño que no se grita mientras le estás gritando, definitivamente es una incongruencia. Justificar la violencia es normalizar que hay que enseñar a no pegar pegando. ¿Por qué hacer con ellos lo que no les permites hacer a los demás? Todo niño expuesto a daños físicos de mayor o menor grado resultan ser niños agresivos. El aprendizaje por imitación es el mejor fenómeno educativo, dale ejemplo de cómo actuar y tus hijos tendrán un comportamiento intachable y una buena infancia sin recuerdos que le atormenten el resto de su vida. Continúa leyendo en "siguiente página".

4. Impotencia

Si un padre no sabe explicar el cómo no hacer algo simplemente es más fácil una azotaina. Es una manera muy simple de mostrar a los niños hasta donde tienen que llegar para que usted pierda el control. Les enseña a manipular su estado anímico y a la vez les demuestras que es poco creativo. La resolución de conflictos necesitan de imaginación y paciencia, de hecho estos son elementos esenciales para educar, para modificar el comportamiento de un infante. Mientras evita dar un azote, enseña autocontrol y disciplina. Ellos son su espejo, simplemente repetirán lo que usted haga.

5. Indiferencia hacia el castigo

Quizá al leer esto pensará que estamos equivocados, que usted no es violento y sus hijos verdaderamente aprenden con una nalgada que no les hace daño. Que el niño no lo repita por miedo a que vuelvan a pegarle no significa que haya aprendido la razón de porqué no hacerlo. La responsabilidad como padre es educar a nuestros hijos para la vida a través del ejemplo. Si es necesario contar hasta diez para tranquilizarse, está bien hacerlo. La mejor herramienta para prevenir malos comportamientos futuros es el diálogo. Como usted actúe hoy, será la personalidad de sus pequeños en el futuro. Continúa leyendo en "siguiente página".

6. Pérdida de la autoridad

Es humillante para un hijo que su padre le propicie la más mínima colleja. Esta ofensa rompe los lazos de confianza padres e hijos. Pudiendo desembocar en la pérdida de autoridad frente a su familia. Si no se quiere llegar a esta situación será mejor ofrecer al pequeño la posibilidad explicarse y hacerle entrar en razón mientras ambos tratan de relajarse. Puede que le parezca que es demasiado pequeño para aprender, no lo es. No obstante si esto fuese así, tampoco comprendería el motivo de un daño físico. Quizá el pañal evite que duela, lo cierto es que la cicatriz que deja es psicológica.

7. Futuros problemas de autoestima

El niño es pequeño y como hemos dicho antes, no relaciona actos con consecuencias por lo tanto, el cachete tampoco lo identifica. Lo cierto es que la gran mayoría hemos recibido algún azote y consideramos que nos han educado bastante bien. Sin embargo, este tipo de maltrato, pese a que consideres que una cachetada no lo es, deja huella provocando cambios en el cerebro de tu niño. Obviamente no es una paliza, pero nuestros hijos se sienten igual de indefensos y humillados en ambas situaciones. Estos comportamientos simbolizan aversión de los padres, lo que afecta gravemente a su autoestima. Si te ha gustado este artículo danos “Me Gusta” y comparte en Facebook.
Fuente: Twitter

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