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Llorar mucho tiene que ver con 4 rasgos únicos del carácter...

¿Te acuerdas de la última vez que has pasado toda la tarde llorando? ¿Sueles derramar lágrimas con frecuencia y por cualquier motivo? Si has respondido "sí" a ambas preguntas, no te preocupes: te tenemos una buena noticia. A pesar de lo que solemos pensar al respecto, llorar mucho no es una muestra patente de vulnerabilidad. Por lo tanto, ninguno de los "llorones" necesitan disculparse por ello. De hecho, es una costumbre saludable que indica cierta fuerza y resiliencia. En las siguientes páginas de esta publicación te dejamos cuatro pruebas de ello.

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1) Sabes cómo arreglártelas con el estrés

Según un estudio realizado en 1983 por American Psychological Association, llorar alivia estrés relacionado con las relaciones interpersonales, tristeza y ansiedad. Derramar lágrimas ayuda a canalizar y filtrar los pensamientos (¡lo contrario puede incluso provocar daños psicológicos!), libera las tensiones negativas acumuladas durante el día, pero también consuela y nos llena de energía nueva. Además, algunas veces contienen hormonas que son capaces de mejorar nuestro ánimo.
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2) No te da miedo demostrar tus sentimientos

Seamos sinceros: no hace falta tener un buen motivo para romper a llorar. La gente suele hacerlo por diversas razones, tales como el estrés, enojo, tristeza, bajo nivel de azúcar en la sangre, falta de equilibrio hormonal, sensación de pérdida, soledad e, inclusive, cosas tan triviales como canciones melancólicas o películas sin final feliz. Lo más importante, sin embargo, es que el llanto les hace aceptar todos dichos sentimientos y confrontarse con ellos. Es un hecho comprobado varias veces...

Como demuestran numerosas pruebas científicas, los que tienden a ignorar estos sentimientos negativos demuestran una mayor inclinación hacia los vicios tales como el consumo excesivo de alcohol o adicción a las drogas, pero también padecen depresión, ansiedad u otros comportamientos compulsivos considerados insanos. Pese a que mucha gente prefiere tragarse las lágrimas por miedo a quedar juzgados, es sumamente importante tener el valor suficiente para demostrar y controlar incluso las emociones más fuertes en vez de retenerlas.
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3) No te importa lo que piensen los demás

Cuando estamos acompañados de otras personas, muy a menudo intentamos suprimir los sentimientos de "vulnerabilidad" y "debilidad" forzándonos a no empezar a llorar. La sociedad y la cultura en la que vivimos nos ha impuesto una creencia de que llorar en frente de los terceros debería evitarse a costa de lo que fuera. Aun así, es imposible controlar la naturaleza de uno hasta tal punto: no siempre somos capaces de mantener nuestras emociones tan bien guardadas.

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Según demostró un análisis llevado a cabo en 1964 cuya idea consistía en investigar la respuesta emocional propia de las personas en compañía de una persona llorando, los seres humanos reaccionamos sobre todo con compasión (y no negatividad) a las situaciones de este tipo. Aunque ver a otro derramar lágrimas por lo general nos hace sentir incómodos, esta "respuesta" del cerebro definitivamente no depende de las expectativas sociales.
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4) Llorar te hace mejor amigo

Además de demostrar que uno se siente cómodo en presencia de otra persona, llorar puede también ser una muestra de que el "llorón" está abierto a sus prójimos. A veces, cuando un amigo recibe una mala noticia, somos los primeros en romper en llanto. De esta manera, inconscientemente, ayudamos a ayudar a nuestro ser querido a lidiar con el estrés y lo empujamos a expresar sus propias emociones. Las amistades creadas sobre unos cimientos tan sólidos son las más duraderas y significativas que hay.

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***Advertencia

Si a pesar de todo lo escrito en los párrafos anteriores sientes que lloras con demasiada frecuencia, consúltalo con un especialista. En ocasiones ser propenso a hacerlo con demasiada frecuencia puede ir de la mano con ansiedad y depresión. Ya que millones de personas en todo el mundo luchan contra estas condiciones, es importante buscar ayuda y encontrar solución lo antes posible.
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Fuente: Starstock / Giphy

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