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Publicado 2017-10-02
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La apasionante historia del creador de WhatsApp…

Pocas personas se han beneficiado tanto del éxito de Facebook como el cofundador de WhatsApp, Jan Koum. Con una fortuna estimada de unos 9,5 mil millones de dólares, este hombre de 41 años ha transitado un largo camino desde que creciera en la Ucrania soviética sumido en la pobreza hasta crear un servicio de mensajería usado por 1,2 mil millones de personas. En 2014 WhatsApp fue vendido por 19 mil millones de dólares, añadiendo a Koum a la compañía y realzando su valor en internet… A continuación te mostramos la desgarradora historia de su vida…

Nació en Ucrania en 1976 en una vivienda sin agua corriente. “Era todo tan destartalado en mi pueblo de Kiev que hasta el colegio al que asistía no tenía un baño interior. Imagina el invierno ucraniano, a -20ºC, cuando los niños tenían que andar hasta el aparcamiento para usar el retrete. La sociedad estaba cerrada; puedes leer la distopía del libro “1984”, pero vivir allí era experimentarlo en primera persona.” Comunicó en una entrevista. Prosigue tu lectura para conocer cómo todo pudo cambiar en sus vivencias…

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Después de que Koum cumpliera los 16, él y su madre emigraron a los Estados Unidos, dejando atrás su entorno antisemita y comunista y “cambiar de aires” en un pequeño apartamento de Mountain View, California. Allí vivieron de la beneficencia y de cupones de alimentos usados. En el instituto, Jan aprendió por su cuenta sobre computación comprando manuales de una tienda local y devolviendo cada uno cuando los terminaba.

A pesar de que ha confesado que era bastante problemático en un instituto en el que “se graduó por suerte”, Koum se enroló en la Universidad del Estado de San José y comenzó a trabajar para “Ernst and Young” como probador de la seguridad de los ordenadores. Una cosa que siempre ha querido borrar de ese tiempo fue la orden de alejamiento que le impuso su ex novia. “Siento que era irracional y que me comporte mal tras la ruptura. Estoy avergonzado de la manera en la que actué, y de presionarla para que tomara medidas legales. Lo siento mucho”, comentó en 2014.

Mientras trabajaba en una jornada de 1997, Koum conoció a un temprano empleado de Yahoo, Brian Acton. Seis meses después, Acton le ayudó a obtener un puesto de seguridad en su empresa. Mientras estuvo involucrado allí, Koum se unió a un grupo de hackers de élite que se concentraba en la seguridad, llamados “W00w00”. Cuando un adolescente canadiense lanzó un ataque masivo de negación del servicio a Yahoo, este ucraniano los llamó para que le ayudaran y le dieran consejo.

Jan estuvo 9 años trabajando en Yahoo, convirtiéndose en manager de los ingenieros. Pero en 2007, él y Acton dimitieron y viajaron por Sudamérica. Cuando volvieron aplicaron para Facebook, pero irónicamente fueron rechazados. Durante su tiempo en paro, Koum reflexionó sobre qué era lo que quería hacer entonces y tuvo una idea con la que la gente podría actualizar su estado en sus celulares. El 24 febrero de 2009, en su cumpleaños fundó WhatsApp. Ese mismo verano, Acton y él decidieron transformar su producto en una aplicación de mensajería.

Así fue cómo todo comenzó. Su primera oficina consistía en un par de cubículos en un almacén reconvertido, donde los empleados tenían que llevar mantas para calentarse. La idea y filosofía que los distinguiría desde el inicio sería que la publicidad era lo peor. Koum y Acton se preocuparon además profundamente de la privacidad de los usuarios. “Queríamos saber lo menos posible de los individuos. No nos valemos de anuncios, así que no necesitamos una base de datos personal.” WhatsApp empezó a crecer rápidamente de manera natural, sin ningún tipo de marketing o relaciones públicas, especialmente en países menos desarrollados donde se utilizaban mucho los mensajes de texto.

En 2012, WhatsApp atrajo la atención del director de Facebook, Mark Zuckerberg, quien llamó expresamente a Koum. Los dos se reunieron para tomar un café y dar un paseo. Ambos mantuvieron el contacto, dando paseos y conversando sobre cómo comunicar el mundo. Y así pasaron dos años. En Febrero de 2014, Zuckerberg invitó a Jan a una cena y pusó una oferta de adquisición sobre la mesa. Koum pensó sobre ello durante varios días y apareció de nuevo en la casa de Zuck el día de San Valentín, interrumpiendo su velada con su mujer Priscilla. Ultimaron los términos al lado de una tarta de chocolate y fresas.

La noche anterior a que firmaran los papeles finales, nuestro protagonista se quedó despierto hasta tarde repasando todos los detalles con el equipo de la firma Sequoia, los cuales le habían ayudado en la fundación de una rama de WhatsApp. Mientras conducía de regreso a su casa a las 2 de la madrugada, uno de los neumáticos explotó a 120 kilómetros por hora y casi pierde la vida. El día siguiente, de manera simbólica, Koum firmó un contrato de adquisición para Facebook en la puerta del que sería su próximo lugar de trabajo y oficina, tan sólo a unos bloques del “cuartel general” de WhatsApp en Mountain View.

De repente, el valor de la parte interesada de Koum valía casi 7 mil millones de dólares, sus acciones continuaron aumentando junto a las de Facebook. Se unió a la plantilla de Facebook y se comprometió a tener un sueldo base de 1 dólar al año con opciones de compra de acciones valoradas en miles de millones. Continuó liderando WhatsApp desde Mountain View. El equipo de WhatsApp celebró el acuerdo descorchando botellas de champán valoradas en 200 dólares. Pocos días después, Koum y Brian acton viajaron en un jet privado hasta Barcelona para el Congreso Mundial de Móviles. No obstante, se quedaron un tiempo para festejar. Jan celebró el trato y su 38º cumpleaños con una fiesta masiva en un club nocturno llamado Boujis.

Pero incluso pensando que ahora tiene una fortuna de miles de millones, Koum ha mantenido sus ahorros de manera adulta. Presionó a Facebook para que cerrara el acuerdo a tiempo para su vuelo a Barcelona, el cual no podía cambiar y había comprado con otros pasajeros habituales. Meses después, Koum dio un giro importante en su vida, y donó 556 millones a la Fundación para la Comunicación de Silicon Valley. Así mismo donó 1 millón a la fundación responsable para el sistema operativo de uso libre FreeBSD. “De alguna manera, FreeBSD me ayudó a salir de la pobreza. Una de las razones principales por las que obtuve un trabajo en Yahoo fue por que usaban este sistema, y yo lo dominaba.” Escribió en esos momentos.

A pesar de su riqueza, Jan se ha mantenido desapercibido siempre. Comenta que vender WhatsApp cambió tan sólo el 10% de su vida. Continúa viviendo en la misma casa y sigue teniendo los mismos amigos. Uno de sus pocos caprichos está en su amor por los Porsches. “Para mí, uno de estos coches siempre ha supuesto la epítome del éxito. El deseo de poseer uno de estos carros me incentivó para aprender más y trabajar más duro.” Expresó el año pasado. Koum ha estado vendiendo sus acciones rápidamente. Se desembarazó de la mitad el año pasado, obteniendo 5 mil millones en compensación. Zuckerberg sólo vendió 1 mil millones.

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Cuando Facebook compró WhatsApp por 19 mil millones en 2014, la aplicación poseía 450 millones de usuarios activos. En la actualidad alberga 1,2 mill millones. Por ahora, Jan Koum parece concentrado en la ampliación de WhatsApp por todo el mundo (la aplicación más vendida en India). “En este momento, estoy ocupado trabajando en este servicio de mensajería y continúo pensando en la manera de mejorarlo,” comunicó el año pasado. Así llegamos al final de nuestro artículo, ¿qué te ha parecido? Sin duda es un ejemplo para miles de personas que se desenvuelven en un entorno hostil, con pocas posibilidades. Si te agradó déjanos un Me Gusta en nuestra página de Facebook y comparte con tus allegados.
Fuente: Facebook-Jan Koum/Twitter/Twitter-1/Giphy

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La trágica historia de Jan Koum, el CEO y cofundador de WhatsApp
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