Salud y Belleza

Publicado 2015-11-18
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10 errores que cometemos cuidando nuestro pelo

Nuestro cabello es una parte bastante importante para nuestra personalidad, teñido o natural, rizado o liso, largo o corto, con mechas californianas, o alguna que otra cana, es el que enmarca nuestro rostro.


El clima frío, el aire seco y el viento fuerte pueden causar estragos en tu cabello, sobre todo si tienes el cabello seco. Aunque no se puede controlar el clima, hay algunas cosas que puedes estar haciendo que tambien dañan tu pelo. Y mientras que algunos de esos son muy obvios, otros pueden sorprenderte.

A continuación os presentamos los 10 errores que probablemente cometes en tu dia a dia, sin darte cuenta y sin pensar, que provocan daño a tu pelo.

Tambien hemos preparado algunos consejos sobre cómo reducir, minimizar el daño que causas a tu cabello para mantenerlo saludable todo el año.


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1. Lavar tu cabello todos los días


Sí, lavarse el pelo es perjudicial. Incluso solo teniendo pelo mojado puede conducir a más roturas! Cuando el cabello se moja, resulta ser más fácil de romper. Independientemente del  tipo de cabello que  tengas, lavarlo todos los días hace que seremueva la grasa capilar que lo protege, por eso al bañarte todos los días, la remueves y las células de tu cuerpo deben trabajar nuevamente para recuperarla, esto puede causarte resequedad. Se recomienda lavarlo cada tercer día y dar un ligero masaje para estimular la circulación.


Solución: Lavar tu cabello menos. Champús secos son una buena opción para el tratamiento diario para tu pelo. Si tienes que lavarte el pelo todos los días, usa un champú suave (evite los productos etiquetados como limpieza profunda) y centrate en las raíces de tu cabello donde el pelo es más grasiento y por lo general alli se acumula más el producto.

2. Cepillar pelo mojado


Como se mencionó anteriormente, el cabello húmedo es más susceptible a los daños que el cabello seco. El pelo mojado es más elástico y más propenso a romperse. Incluso cepillar excesivamente el cabello seco puede dañar mucho tu pelo porque los cepillos y peines pueden romper el pelo.


Solución: Sea delicado con tu pelo mojado. Usa tus dedos o un peine de dientes anchos para quitar enredo.

3.Secarse con una toalla


Sí, las toallas pueden dañarte el pelo. ¿He mencionado que un pelo mojado es más susceptible de ser dañado? Incluso frotarse el pelo con una toalla puede maltratar la cutícula (capa externa del cabello), causando que se vea demasiado rizado o esponjoso, llegando potencialmente a conducir a más roturas.


Solución: Coloque una toalla en su cabello en lugar de frotarlo para eliminar la humedad. Además, colocar una toalla super absorbente puede ser muy buena idea, sobre todo si tienes un cabello muy espeso.

4. Uso de secador


No hay sorpresas aquí, el calor provoca daños. El uso del secador provoca un efecto de “secado en flash”, que no sólo elimina la humedad de la superficie, sino que también elimina el agua que se une al cabello, que se llama agua de hidratación. El efecto de esto es que el secado instantáneo de las cutículas hace que el pelo se vuelva seco, rídigo y quebradizo. Cuando el pelo se flexiona, hace que las cutículas se rompan. Peinarse el pelo con este grado de agrietamiento provoca una rotura de cabello significativa.


Solución: lo ideal sería que no se secara el cabello. Por supuesto, esta opción no sirve para muchas mujeres. Para ayudar a mitigar algunos  de los daños causados, trata de usar un spray protector de calor o un acondicionador sin enjuague que contenga glicerina y propilenglicol, porque estos ingredientes reducen la evaporación del agua. Además, utiliza la opción de calor mínimo del secador para evitar daños mayores.

5. Planchas para el cabello


Este tipo de aparatos pueden dañar a tu cabello de una manera diferentes a los secadores para el pelo. La plancha para el pelo puede causar dos tipos diferentes de daños, dependiendo de si el pelo se plancha en seco o en húmedo. El planchado del cabello seco provoca grietas a lo largo de los bordes de la cutícula, que pueden conducir a astillarse. El planchado del cabello húmedo hace que la humedad estalle en pequeña explosiones de vapor, esto provoca un burbujeo y la abolladura de la cutícula y la aparición de ampollas y pelos diminutos como una lupa. Ambos tipos de daños pueden llevar a extremos la rotura y la división del cabello.


Solución: los daños de la plancha pueden ser reducidos mediante el uso de acondicionadores formulados con ingredientes que promuevan la humedad, como el aceite de argán o la manteca de karité. La exposición del cabello al calor en presencia de un agente acondicionado, puede aumentar la fuerza del pelo, por lo que es más difícil de romper. Los productos etiquetados específicamente para protegerlo contra el calor son también una buena opción. Por supuesto, no usar la plancha sigue siendo la mejor opción de todas.

6. Acostarte con el pelo mojado


Hay muchas personas que les gusta irse a dormir con el pelo húmedo. Aunque cuando viene verano es la mejor manera de estar más fresquita, hay que ser consciente de que es un hábito muy dañino para la salud del cabello. El cuero cabelludo sufre con la humedad y va perdiendo fuerza y va debilitándose.


Además, como ya sabréis, el problema aparece al día siguiente. ¿Os suena este lío de un pelo muy enroscado,  ¿quién es capaz de desenredarlo?


Solución: aunque te tome más tiempo, es recomendable secar previamente el cabello colocando suavemente una toalla y utilizando un peine de puntas abiertas para que este no se sienta indefenso durante la noche, tu cabello te lo agradecerá a la mañana siguiente luciendo brilloso y con suavidad, en cambio, los hongos te odiarán.

7. Abusar de las lacas y gominas


Cuidado con los productos de fijación. Aunque las lacas, las espumas, los geles, las gominas… son nuestros amigos a la hora de peinarnos y nos permiten dominar hasta los cabellos más rebeldes, sus componentes son agresivos para el pelo: lo ensucian con más facilidad, lo resecan, lo apagan…


Solución: Una buena alternativa son los fijadores ecológicos, derivados de vegetales y que no contienen sustancias tóxicas. Un ejemplo es el propio gel de aloe vera, el cual se puede encontrar muy fácilmente en cualquier tienda, o las lacas y gominas que tienen como base el aloe vera. Como siempre, si puede ser, mejor que los fijadores sean sin fragancias ni aceites esenciales aunque sean ecológicos, ya que pueden provocar reacciones alérgicas en la piel o a nivel respiratorio.


8. Dormir con el pelo recogido


Aunque tengas calor, o el pelo se te enrede con facilidad, intenta no dormir con el pelo recogido. Si nos recogemos el pelo para dormir lo estamos apretando, aumentando el riesgo de que se resquebraje y se quiebre. El cabello también necesita respirar, así que cuando llegue la hora de ir a la cama, suéltate la melena.


Solución: Es mejor primar la salud ante la comodidad, dejando el pelo suelto o recogido con poca presión.

9. Utilizar el mismo champú todo el año.


Usar el mismo champú todo el tiempo hace que el pelo se acostumbre a un solo producto, lo que puede provocar que se acumulen las silicones en tu cuero cabelludo, debido a que siempre utilizas la misma fórmula cosmética.


Solución: intenta cambiar tu marca de champú por lo menos cada 3 meses, ya que cada producto tiene los mismos componentes, y ayuda a no habituar a tu cabello al mismo químico, para conseguir darle un respiro. También es aconsejable tener dos champús para alternar entre lavados.

10. Enjuagarte con agua muy caliente.


Si eres de las que disfrutas el baño con agua muy caliente, ten cuidado porque puedes dañar tu cuero cabelludo, el agua caliente dilata los poros de tu cabeza y abre la cutícula de tus cabellos  llevándola hasta el quiebre.


Solución: cuando te enjuagues, hazlo con agua fría para que cierren tus cutículas del cabello y generen un brillo natural.

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