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Publicado 2017-11-07
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8 hongos y plantas realmente insólitas que no te gustaría encontrar en el bosque…

Como bien sabrás, los científicos suelen clasificar a las plantas y a los hongos en reinos distintos, al igual que los animales o las bacterias. Sin embargo, ambas forman un papel realmente vital en el mundo de la naturaleza: el ciclo de energía. Las plantas reciben la luz solar y la hacen utilizable, mientras los hongos viven a expensas de otros organismos, ya sean vivos o muertos. Debido principalmente a que poseen la increíble capacidad de adaptarse y desarrollarse en cualquier medio, terrestre o acuático, se pueden encontrar en todo el mundo. No obstante, a pesar de todos estos notables propósitos, muchas especies de ambos grupos son francamente raras. Tanto es así, que es probable que te lleves un buen susto si te encuentras alguno de los siguientes mientras caminas por el bosque. ¡No te lo pierdas!

1. Aristolochia salvadorensis

También conocida como la planta de Darth Vader, se trata de una trepadora leñosa nativa de los prados húmedos y llanuras inundables de Brasil, perteneciente a la familia Aristolochiaceae. Al igual que muchas plantas que crecen en entornos desafiantes, la apariencia extraña y parecida a un cadáver de las flores se debe a las adaptaciones que aseguran su supervivencia. La forma de casco y la coloración púrpura, combinadas con su poderoso aroma a carne podrida, tienden a atraer a numerosos insectos polinizadores. El interior de las flores está revestido de un vello pegajoso que atrapa a los insectos para cubrirlos con polen. Para observar dicha planta, la mejor opción es el Jardín Botánico de Kioto, Japón. ¡No dudes en continuar leyendo este artículo!

2. Hydnellum pecki

La parte exterior de este hongo puede venir de varias formas, y cuando rezuma una sustancia roja y pegajosa, podría confundirse fácilmente con un diente ensangrentado (de ahí su nombre en inglés, “bleeding tooth”). Dicho líquido es savia, forzada a salir por los poros durante la noche debido al exceso de humedad que se acumula en las raíces. Esto solo ocurre cuando el hongo es joven. Otro nombre común que se le da a Hydnellum pecki es “fresas y crema”, pero mejor no pienses en comértelo. Si bien no es venenoso, su sabor picante y amargo lo hacen incomestible. Además, también absorbe del medio ambiente el elemento pesado cesio-137, un isótopo radiactivo que podría ser tóxico a niveles suficientes.

3. Antirrhinum majus

Se trata de una flor similar a la boca de un dragón que se quiebra cuando se aprietan los lados. Se cree que fue originalmente una flor silvestre encontrada en España e Italia, y tiene varias leyendas asociadas a ella. Una de ellas es que si una persona esconde la flor o la deja en una habitación, ésta parecerá fascinante a ojos de los demás. Otra historia dice que cualquier casa que tenga esta planta estará libre de maldiciones o brujería. Asimismo, cualquier mujer que se coma una de estas flores, tendrá belleza y utilidad para toda la vida. Esto, sin embargo, es peligroso, ya que es venenosa. Para los victorianos, éstas representaban el engaño, algo que podría tener su origen en cómo la hermosa flor contrasta con su macabra semilla. A fines del verano, los pétalos se marchitan y mueren, revelando vainas verdes debajo. Con frecuencia, las semillas caen a través de los agujeros de la parte inferior de la vaina, dándole la apariencia de cráneo.

4. Xylaria polymorpha

Este hongo también es conocido como “dedos de muerto” o “dedos del hombre muerto”, y es saprótrofo, lo que significa que solo invade la madera sin vida o moribunda. En otras palabras, limpian la materia orgánica podrida descomponiéndola en una forma que estas plantas pueden absorber como nutrientes. En los árboles, a menudo aparecen en las lesiones de la corteza, aunque también pueden invadir las raíces dañadas, ocasionado después su podredumbre. Muestran una gran preferencia por los manzanos, arces, hayas, algarrobos y olmos, y tienen forma de dedos humanos, de aproximadamente 4 pulgadas de alto. Cuando se aglomeran, forman una mano humana que podría dejarte con la boca abierta, al más puro estilo “cadáver semienterrado”.

5. Clathrus archeri

Mejor conocido como “dedos del Diablo” o “aguijón de pulpo”, es un hongo realmente espeluznante. En su forma madura, tiene de cuatro a ocho tentáculos rojos con esferas negras que se asemejan a las ventosas del brazo de un pulpo. A estas esferas se les llama glebas, y emiten un olor rancio que recuerda a carne podrida. Esto atrae a las moscas, que dispersan las esporas de la planta. Como todos los hongos de este tipo, Clathrus archeri comienza su vida como un bulbo con forma de huevo parcialmente enterrado. Cuando emerge, los dedos son blancos y se parecen a la mano de un cadáver saliendo de su tumba. Poco a poco, éstos permanecen erguidos, elevándose hasta los 10 centímetros y 20 de ancho. Aunque no es tóxico, su olor lo hace tan incomestible como insoportable.

6. Actaea pachypoda

A esta planta se le conoce como “ojos de muñeca” y, por si no lo sabes, es tremendamente venenosa. Si observas de cerca, verás que sus bayas oblongas de color blanco son la parte más extraña de esta planta. Estos frutos aparecen al final de sus tallos rojizos como si fueran los ojos del jefe de Bob Esponja. Contienen una toxina cariogénica que inhibe el músculo del corazón de forma inmediata, por lo que su ingesta podría provocar un ataque cardíaco o incluso la muerte. La mancha negra o “pupila del ojo” es una cicatriz creada por el extremo puntiagudo del tallo al principio de su crecimiento. Cada baya tiene varias semillas, y la mayoría de las aves son inmunes a sus toxinas. Las hojas y raíces pueden causar ampollas en la piel al contacto, y si se ingiere, causan una gran inflamación intestinal.

7. Rhodotus palmatus

El “melocotón arrugado” adopta diversas formas y colores dependiendo de la cantidad de luz que recibe en sus etapas juveniles, pudiendo verse como un corazón humano, un estómago o incluso un pulmón. La superficie exterior es gelatinosa y tiene crestas blancas con surcos profundos reticulados, similares al sistema vascular de un órgano interno. Al igual que el hongo del diente sangrante, la humedad alta de sus raíces fuerza a la savia roja a salir a través de sus poros, un proceso llamado gutación. Crece cerca de maderas duras podridas, como olmos de Gran Bretaña, Irlanda, Escandinavia, Italia, Alemania, Polonia y América del Norte. Es monotípico, lo que significa que es la única especie del género Rhodotus. Tiene un sabor amargo y se considera no comestible.

8. Ascocoryne sarcoides

Similar a la gelatina, este hongo crece primero en un tronco caduco muerto en forma de lóbulos esféricos. Más tarde, se aplana en forma de platillo. A medida que los hongos se reúnen en racimos, se presionan unos contra otros para formar una masa parecida a una cuerda, como si una persona diminuta hubiera derramado sus intestinos sobre la madera. La imagen se mejora cuando la superficie carnosa se humedece por el rocío o la lluvia. En su etapa juvenil es asexual, produciendo esporas de conidios clonados. Más tarde, también produce asci (células sexuales). Crece en árboles de hoja ancha, especialmente el haya, en Gran Bretaña, Irlanda, Europa continental y Australia. A pesar de su apariencia desagradable y gelatinosa, no tiene un olor o sabor distintivo, pero se considera no comestible. ¿Te ha gustado este artículo? ¡Compártelo con todo el mundo y no dudes en dejar un Me Gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Twitter

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