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Publicado 2017-11-10
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Los 5 coches malditos más famosos de la historia…

De alguna manera, los automóviles se han asentado en nuestra sociedad como algo totalmente habitual. Son los caballos de batalla del mundo del transporte y prácticamente todo el mundo ha viajado en uno al menos una vez. Son omnipresentes, útiles, y han cambiado la faz de nuestro mundo. Sin embargo, ¿alguna vez has pensado si sería posible que alguno fuera embrujado por una fuerza oscura? Si somos conscientes de que existen lugares encantados y personas poseídas (supuestamente), ¿es posible que ocurra lo mismo con un coche? Esta idea ha sido explorada en la literatura y en las películas, pero, ¿alguna vez has considerado que podría suceder realmente? No te pierda algunos de las casos más famosos de la historia…

1. El Porsche Spyder de James Dean

James Dean era el Heath Ledger de su época: un actor guapo y talentoso cuyo futuro prometedor se truncó trágicamente cuando murió en el pico de su juventud. La desaparición prematura de Dean fue causada por un accidente de tráfico; se estrelló fatalmente con su Porsche 550 Spyder, al que cariñosamente llamaba “Little Bastard”. Por supuesto, pronto se descubrió que el coche estaba embrujado. Los restos del vehículo fueron comprados por George Barris, un personalizador de carros cuya tienda construiría después el Batmóvil para la serie de televisión de 1960 y otros más. En su poder, el Porsche restaurado se ganó una reputación aterradora. Estuvo involucrado en una serie de accidentes misteriosos, el menos uno de ellos fatal. ¡No dudes en continuar leyendo nuestro artículo!
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No todas las situaciones misteriosas que rodearon al auto estuvieron en la calle o en la pista de carreras: una vez, se incendió en un garaje. En otra ocasión, desapareció de forma extraña de un vagón cerrado. Aunque la historia del coche embrujado de Dean es bien conocida, la mayoría de los cuentos se cree que fueron inventados por el mismísimo George Barris. Según algunos, quería sacarle un gran beneficio al automóvil y, por eso, se inventó la historia de la maldición. Aún así, hay un hecho curioso que rodea a la muerte de Dean. Su accidente fatal había sido predicho por su actor compañero Alec Guinness. Según la leyenda, Dean le preguntó qué pensaba del vehículo. Éste le respondió: “Si te metes en ese Porsche, morirías la semana que viene”. Dean murió exactamente siete días después.

2. Bugatti Type 57 Tank

La siguiente historia involucra al mismo Ettore Bugatti, el fundador de la marca alsaciana, quien tuvo una extraña premonición; Soñó que su hijo Jean sufriría un accidente mortal mientras conducía un coche marcado con un IX en su carrocería. Esa mañana, Jean, quien ejercía de piloto probador de la marca, tenía que realizar un test a un prototipo del Bugatti Type 57 Tank, un coche muy potente que derivaba directamente del modelo ganador de Le Mans del año 1939. Su padre se quedó atónito al ver que, efectivamente, estaba marcado con un IX. Fue entonces cuando mandó que cambiaran la numeración del carro por XI, y al quedarse más tranquilo, dejó que su hijo saliera a realizar la prueba. Pero la cosa no queda ahí... continúa leyendo para saber más.
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Cuando llevaba varios kilómetros y el coche alcanzaba los 200 km/h, un cartero borracho perdió el control de su bicicleta justo cuando pasó con el Bugatti. Si bien Jean trató de esquivarlo en una maniobra rápida, chocó de frente contra un árbol y murió en el acto. Por si fuera poco, como si el destino quisiera meter el dedo en la herida, a Ettore le fue de mal en peor; entró en bancarrota y tuvo un juicio por la supuesta colaboración durante la invasión alemana. En 1947, con un pobre estado de salud, le pidió a su chófer que lo llevara a la vieja fábrica en la que un día había trabajado y recordando a su hijo al volante del Type 57, sufrió un ataque al corazón que acabó con su vida definitivamente.

3. ¿Mala suerte?

Isadora Duncan era una artista bailarina que escondía un miedo secreto: sentía pánico por los coches. Si bien era algo habitual verla subida a autos de lujo descapotables debido a su estatus, en realidad los odiaba desde que sus dos hijos cayeron al río Sena en 1913 y murieron desesperadamente. Desde ese entonces, comenzó a hablar sobre la “maldición de las máquinas”, hablando sobre un accidente que ella misma sufriría en el futuro a bordo de un carro. En 1927, cuando uno de sus amante fue a recogerla a un Amilcar GS para un encuentro romántico, ocurrió lo impensable. Isadora, que tenía casi 50 años, lucía en el cuello un enorme echarpe de seda, el cual quedó enredado en los radios de una rueda trasera, partiéndole el cuello. Lo más curioso es que poco antes del suceso, sus últimas palabras fueron: “Adiós, amigos míos, me voy a la gloria”.
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4. El Gräf&Stift Double Phaeton

La compañía Graf & Stift es uno de los héroes anónimos del negocio del automóvil. Sus autos tenían bastante éxito y tenían una clientela ciertamente famosa. Lamentablemente, uno de sus modelos resultó ser el auto en el que fue fusilado el Archiduque Franz Ferdinand. El suceso fue la gota que colmó el vaso entre varias naciones europeas, marcando el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Según la leyenda, ese coche se quedó tan conmocionado por los acontecimientos que cada dueño posterior se encontró con un destino violento. En 12 años, tuvo 15 propietarios distintos, y estuvo involucrado en 13 muertes. El gobernador de Yugoslavia tuvo cuatro accidentes durante la posesión del vehículo, uno de los cuales le costó un brazo. Cuando su amigo médico le compró el coche más tarde, volcó y falleció en el acto. El mismo destino ocurriría con otro hombre, un piloto de carreras suizo. Otro agricultor serbio ni siquiera tuvo la oportunidad de conducirlo: el auto cayó y lo aplastó durante su remolque. Es posible que nunca descubramos la verdadera naturaleza del automóvil; ahora es solo un artefacto descompuesto en un museo austríaco.

5. La muerte satánica

Jayne Mansfield fue una chica encasillada en el papel de rubia exuberante que, en realidad, era muy inteligente: tenía un coeficiente intelectual de 163, hablaba cinco idiomas, y tenía estudios universitarios. Su gran curiosidad la llevó a entrar en contacto con Anton LaVey, fundador de la Iglesia de Satán. Un día le presentó a su amante, un abogado llamado Sam Brody, quien se rió de LaVey haciendo comentarios ofensivos hacia su iglesia. Por su parte, el satanista le mandó una horrible maldición: “Esta noche has firmado tu sentencia de muerte. Desde este momento estás maldito y te anuncio que morirás este mismo año”, dijo. Y mientras se dirigía a Mansfield, añadió: “Y tú apártate de él o la maldición te afectará a ti también. Tu amigo morirá en un accidente de coche y quienquiera que viaje con él, perecerá también”. El 28 de junio de 1967, tras participar en un show, Mansfield, San Brody, y sus hijos se subieron a un Buick Electra de 1966 con destino a Nueva Orleans. Al salir de una curva ciega, el carro chocó de frente contra un camión fumigador. El impacto arrancó el techo del coche y decapitó a Mansfield, quien tenía 34 años. Los niños sobrevivieron sin ningún rasguño. ¿Causalidad? ¿Tú qué piensas? ¡Comparte este artículo con todo el mundo y no dudes en dejar un Me Gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Twitter

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