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Publicado 2017-11-14
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8 formas en las que el estado de las uñas señalan indicios de alguna enfermedad o condición de salud…

Generalmente, las uñas sanas suelen ser lisas y tienen un color uniforme. A medida que las personas envejecen, pueden desarrollar ciertas marcas verticales o volverse un poco más quebradizas, algo que es inofensivo. Asimismo, ciertas anomalías, como manchas, decoloración, o la separación de la uña, pueden ser el resultado de lesiones en los dedos y manos, verrugas periungueales, infecciones (onicomicosis) y algunos medicamentos, como los utilizados para la quimioterapia. Por otro lado, algunas condiciones médicas también pueden cambiar la apariencia de las uñas.

enfermedades y trastornos de las uñas

Sin embargo, estos cambios podrían ser difíciles de interpretar dado que la simple apariencia de la uña no es suficiente para diagnosticar una enfermedad específica. Un médico podrá utilizar dicha información, junto con otros síntomas y un examen físico, para realizar el diagnóstico adecuado. Si sientes que tus uñas han ido empeorando rápidamente de aspecto, deberías considerar la opción de visitar a un médico para asegurarte de que no se trata de nada serio. Asimismo, para aclararte un poco las ideas, hemos recopilado una serie señales o signos que tus uñas podrían brindarte para decirte que algo no va del todo bien. No dudes en continuar leyendo para enterarte de todo…

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1. Posibles anormalidades

Algunos cambios acaecidos en las uñas se deben a afecciones médicas que requieren una cierta atención, algunas más que otras. Se incluyen los siguientes: decoloración (líneas oscuras, blancas o cambios en el color de las uñas); cambios en la forma (se rizan o se doblan); alteración en el espesor (engrosamiento o adelgazamiento); se vuelven fácilmente quebradizas; se pican o se caen; sangrado a su alrededor; hinchazón o enrojecimiento en las zonas próximas a ellas; dolor agudo cuando te rozas o tocas las uñas; se separan con facilidad de la piel. Todos estos signos pueden ser causados por una variedad de condiciones diferentes, que pasaremos a detallar más adelante.

2. Líneas de Beau

Las líneas de Beau (en honor al primero que las describió) aparecen cuando la matriz de la uña se lesiona y el crecimiento de ésta se desacelera. Esto, con el tiempo, origina surcos en la superficie de la placa de la uña. Esta afección, que afecta tanto a las manos como a los pies, suele deberse a ciertas lesiones, como golpearse un dedo con la puerta o dejar caer un objeto pesado sobre la misma. Sin embargo, también pueden ser un signo de desnutrición, entre otras: una enfermedad que causa una gran fiebre, el sarampión, paperas, la fiebre escarlata, una enfermedad vascular periférica, neumonía, una diabetes no controlada, o una deficiencia de zinc.

3. Hinchazón anormal

Con esto nos referimos a ciertos cambios físicos en las uñas de manos o pies que resultan de una afección médica subyacente. Dichas variaciones pueden incluir: ensanchamiento y redondez incrementada de las uñas; se curvan hacia abajo; se suavizan los lechos ungueales, lo que hace que las uñas parezcan floran; protrusión de la punta de los dedos que puede ir acompañada de enrojecimiento o dolor. Por lo general, se trata de un proceso que se va desarrollando durante años, y puede ser el resultado de un bajo nivel de oxígeno en la sangre. Podría estar relacionado con el SIDA y enfermedades cardiovasculares, inflamatorias del intestino, del hígado o pulmonares.

4. Coiloniquia (forma de cuchara)

Esta condición aparece cuando la parte saliente de las uñas de las manos se inclina hacia arriba, como si fuera una cuchara. A veces, la uña tiene una curvatura lo suficientemente amplia como para contener algo de líquido, y podría ser una señal de que el afectado tiene: anemia de por deficiencia de hierro; alguna enfermedad del corazón; hemocromatosis (un trastorno hepático que causa que se absorba demasiado hierro de los alimentos); lupus eritematoso (un trastorno autoinmune que causa una gran inflamación); hipotiroidismo; o la enfermedad de Raynaud (una condición que limita la circulación sanguínea).

5. Leuconiquia

Comúnmente llamada “uñas blancas” o “manchas de leche”, es una palabra médica para la decoloración blanquecina que aparece en las uñas. Es mucho más frecuente en las manos que en los pies, y sobre todo, se observa en la parte central de la uña. Los lechos ungueales normales deben ser de un color rosado como consecuencia del buen flujo de sangre debajo de la misma. Si tus uñas tienen varias manchas blancas notables, puede ser el resultado de un trauma menor y son inofensivas en personas sanas. Algunas veces, se asocia a diferentes deficiencias nutricionales o de salud deficientes. Los factores pueden incluir enfermedades infecciosas, metabólicas o sistémicas, así como ciertas drogas.

6. Onicolisis

Esta condición aparece cuando la uña se separa de la piel que hay debajo de ella; no es poco común y tiene varias causas posibles. Para empezar, dura varios meses, porque la uña de la mano o del pie no se vuelve a unir a su base. Una vez que crece la nueva y reemplaza a la anterior, los síntomas deberían desaparecer. Las uñas de las manos tardan de 4 a 6 meses en volver a crecer por completo, mientras que las de los pies, de 8 a 12 meses. Por lo general, se puede deber a una infección, golpe o productos usados sobre las uñas. Otras causas incluyen la psoriasis y la enfermedad tiroidea.

7. Síndrome de las uñas amarillas

En este caso, las uñas se vuelven mucho más gruesas y no crecen como es debido. A veces, puede carecer de cutícula e incluso separarse de la base. Esto puede ser el resultado de: neoplasias internas; linfedema (hinchazón de manos); derrames pleurales; enfermedades respiratorias tales como bronquitis crónica o sinusitis; o artritis reumatoide. Aún así, padecer cualquiera de estos signos no prueba que tengas ninguna condición médica, por lo que deberás visitar al médico para que determine si la afección es grave.

8. Uñas de Terry

Se trata de una condición física por la cual las uñas, tanto de manos como pies, aparecen blancas o con una apariencia característica del “vidrio esmerilado”, sin ninguna lúnula. Se cree que la afección se debe a una disminución de la vascularización y a un aumento del tejido conectivo dentro del lecho ungueal. Con frecuencia, ocurre en el contexto de insuficiencia hepática, cirrosis, diabetes mellitus, insuficiencia cardíaca congestiva, hipertiroidismo o desnutrición. El 80% de los pacientes con una enfermedad hepática tiene las uñas de Terry, pero también se observan en aquellos con problemas renales y cardíacos, y se describen como un arco marrón cercano a los extremos de las uñas. ¿Te ha parecido interesante? Si es así, comparte este artículo con todo el mundo y no dudes en dejar un Me Gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Twitter

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