Increíble!

Publicado 2018-03-09
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La triste historia del niño que sirvió de inspiración para el personaje de Peter Pan…

Con la creación de Peter Pan, el autor y dramaturgo J.M. Barrie inventó un personaje que acabaría fascinando al público durante más de un siglo. A lo largo de los años, Peter Pan ha aparecido en los escenarios, la televisión y el cine, destacando, por ejemplo, la queridísima película animada de Disney del año 1953 y, más recientemente, el musical titulado “Finding Neverland”. Pero sin importar la cantidad de fans que tenga el personaje principal hoy en día, existen ciertos datos que, quizás, no conozcas sobre él y su creador. ¡Afortunadamente, Para los Curiosos ha llegado para despejarte todas esas ideas!

Un duro golpe al comienzo

J.M Barrie nació en el año 1860 como hijo de Margaret y Alexander Barrie, en la ciudad escocesa de Kirriemuir. Tenía un hermano mayor, David, que era conocido por ser uno de esos niños adorables al que todo el mundo apreciaba. Durante el invierno de 1867, David fue golpeado por un compañero mientras practicaba patinaje sobre hielo, facturándose el cráneo y muriendo en el acto. La madre de Barrie nunca se recuperó mentalmente, y se dice que encontró algo de comodidad en el hecho de que David seguiría siendo niño para siempre. Fue aquí donde la obsesión de por vida de Barrie con los niños y la preservación de su inocencia quedaron ancladas en su psique. ¿Quieres saber más? Continúa con nosotros…
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Las cosas no fueron bien

Barrie se mudó a Londres y, en 1894, se casó con una actriz llamada Mary Ansell. Como una especie de regalo de bodas, le entregó a su amada un perro de la raza San Bernardo. Como la pareja nunca llegó a tener hijos, las evidencias sugieren que Barrie nunca llegó a consumar el matrimonio. De hecho, él mismo lo declaró en su historia “Tommy and Grizel” (1900) sobre un matrimonio tóxico, la cual escribió seis años después de su enlace con Ansell: “Grizel, parezco ser diferente a todos los demás hombres; parece haber una maldición sobre mí… Eres la única mujer que alguna vez quise amar, pero aparentemente no puedo”. Las aventuras entre él y Mary no duraron, y se divorciaron en 1909.

Nuevos amigos y la primera novela

Antes, en 1898, Barrie conoció a un par de niños en los jardines de Kensington, una extensión adyacente al Hyde Park de Londres. George y Jack Llewelyn Davies, de 5 y 4 años respectivamente, caminaban con su enfermera. Barrie comenzó a verlos varias veces, así que acabó haciéndose amigo de ellos. Poco después, conoció a sus padres, Sylvia y Arthur. Más tarde, nacieron tres hijos más: Peter, Michael y Nico. El clan de los Davies comenzó a dejar que Barrie entrara en sus vidas, y gradualmente, este se convirtió en el “tío Jim”. Peter Pan hizo su primera aparición en “The Little White Bird”, la novela que hoy, habiendo una gran sensibilidad hacia los acosadores, muestra un tono espeluznante.

Asuntos turbios

En el libro, un niño llamado David se hace amigo del narrador, que pretende tener un hijo propio que había muerto; pretende usar esta mentira para crear cierta empatía con los padres de David. El narrador está particularmente emocionado de que la madre de David, Mary, haya sido engañada, lo que le permite “sacar a éste completamente de su vida y hacerlo suyo”. Dentro de la novela, el narrador se inventa una historia sobre un niño mágico llamado Peter Pan que nunca envejece, y que vive en los jardines de Kensington. En su biografía, “J.M Barrie y The Lost Boys”, Andrew Birkin enfatiza que, a pesar de todo, no cree que Barrie sea un acosador de niños. “Era un amante de la infancia, pero no era en ningún sentido el pedófilo que algunos afirman haber sido”.

No todos pensaron lo mismo

Es una defensa similar que muchos ofrecen a Michael Jackson: que su obsesión con los chicos, profundamente arraigada y obsesiva, no implicaba ningún aspecto físico. Pero Piers Dudgeon, en su biografía más condenatoria “Neverland: JM Barrie, Du Mauriers y The Dark Side of Peter Pan”, piensa diferente, desenterrando evidencias incriminatorias de que había algo más en el apego de Barrie a los hijos de Davies que una simple protección y amistad. En primer lugar, están las cartas que escribió a Michael Llewelyn Davies, a quien a menudo se piensa que es el niño favorito de Barrie. En la víspera del octavo cumpleaños de Michael, en junio de 1908, Barrie escribió algo inquietante. ¡Te lo contamos a continuación!
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La dedicatoria de Barrie

“Desearía poder estar contigo y con tus velas. Puedes mirarme como una de tus velas, la que peor se quema, la grasienta que está doblada por el medio. Pero aún así, ¡hurra!, seré una de las velas de Michael. Ojalá pudiera verte poniéndote la ropa de piel roja por primera vez… Querido Michael, te tengo mucho cariño, pero no se lo digas a nadie”. Y luego está la cuestión de que Barrie se convierta en el guardián de los niños. Arthur Llewelyn Davies murió de cáncer de mandíbula en 1907, y Sylvia de cáncer de pulmón en 1910. Antes de morir, Sylvia dejó un documento escrito a mano que decía: “Lo que más me gustaría sería que Jenny viniera con Mary y que las dos estuvieran juntas cuidando de los chicos y la casa”.

Su plan para ganar ventaja

Mary era la niñera de la casa, mientras que Jenny era su hermana. Barrie transcribió el testamento él mismo y se lo envió a la abuela materna de los niños, cambiando a Jenny por Jimmy y haciendo que Sylvia deseara que éste se convirtiera en el padrino de los niños. ¿Intencional, o simplemente un accidente conveniente? De todos modos, los niños acabaron formando parte de su vida. Pero, en medio de todas estas maquinaciones, hasta el momento no hay pruebas contundentes de que Barrie haya abusado físicamente de sus cargos, aunque ha habido muchas personas u autores que opinaron lo contrario.

El destino de los Davies

En 1915, George, el mayor de los chicos Davies, fue asesinado en la Primera Guerra Mundial mientras luchaba con su regimiento en Flandes. Su muerte hizo que Michael y Barrie se acercaron aún más; Michael se fue de su casa para asistir al Eton College y tuvo dificultades para adaptarse. Se mostraba enormemente preocupado y antisocial, pero se hizo muy amigo de Rupert Buxton, el hijo de un barón condecorado. Según los informes, ambos se volvieron inseparables, pasando tiempo juntos en la universidad y de vacaciones. En mayor de 1921, Davies y Buxton se ahogaron en Sandford Pool, un embalse situado a pocos kilómetros de Oxford; se dice que los cuerpos fueron hallados abrazados el uno al otro.

Una desgracia tras otra

Las teorías sobre cómo y por qué murieron abundan, pero algunos creen que Buxton y Davies eran amantes, y que se trató de un pacto suicida. En entrevistas posteriores, los hermanos menores de Michael, Peter y Nico, reconocieron el suicidio como una posible explicación. Años más tarde, Peter Llewelyn Davies se convirtió en un editor exitoso. Muchas de las cartas entre Michael y Barrie fueron destruidas por él, ya que le desagradaba tener su nombre asociado con Peter Pan (es citado llamando a Peter Pan “esa terrible obra maestra”). Muchos, incluido su hijo Ruthven, insinúan que la fama no deseada llevó a Peter a convertirse en alcohólico. En abril de 1960, éste se arrojó a las vías de un metro en Londres.

El final y la repercusión

Barrie murió de neumonía en 1937. Dejó los derechos de autor de todo su trabajo de Peter Pan al Great Ormond Street Hospital, para niños, que aún se beneficia enormemente de la posesión del libro. Ningún escritor puede predecir el momento de su trabajo y la influencia que tendrá, pero Peter Pan, coincidiendo con una obsesión cultural con la niñez de la época, se hizo bastante influyente para los lectores de principios del siglo XX. En medio de las clases media y alta, había una creciente paranoia de que sus hijastros se estaban volviendo “blandos” y que perdieron su masculinidad viril. Esto culminó en el libro de Henry William Gibson, “Boyology” un tomo de pseudociencia que insistía en que los padres y las instituciones deben preservar y honrar el “salvajismo” de la infancia.

El movimiento “Boyology”

“Cuando comienza a ser un niño, es más bien una pequeña bestia”, escribe Gibson. “Sin embargo, es un hombre en ciernes”. Se inició una ola de esfuerzos para proteger y desarrollar una especie de niñez orgánica juvenil. Robert Baden-Powell escribió “Scouting for Boys” y despertó el movimiento Boy Scout en 1908. El padre O´Flanagan también creó “Boys Town in Nebraska” (1917). Sin embargo, la ubicación de Peter Pan en medio de este movimiento de “boyología” es un poco más ingeniosa y resbaladiza. “Veo a Barrie en una conversación con y contra estos “boyólogos”, dijo Brian Herrera, un profesor de Princeton que impartió un curso en “Queer Boyhoods”. “Comparte la idea de que hay algo precioso y extraordinario sobre la niñez, pero no parece ver la masculinidad adulta como el siguiente paso natural, sino como un cruel paso lejos de la magia de los niños”.

Otras teorías

“Peter and the Lost Boys” (“Los Niños Perdidos”) son los niños que, según cuenta la historia, “se caen de sus cochecitos cuando la enfermera mira hacia otro lado y, si no son reclamados en siete días, son enviados a Nunca Jamás, donde Peter Pan es su capitán. Para nuestros ojos contemporáneos, esto puede verse como una alegoría. “El desafío de Peter Pan se interpreta como una abdicación de la responsabilidad de la madurez y, como los homosexuales, una abdicación de las responsabilidades de la masculinidad heterosexual patriarcal”, observó Herrera. “¿Que Peter Pan encuentra que un mundo no procreativo y homosocial es lo suficientemente amplio para su felicidad eterna? Eso es bastante raro”.

Una obra atemporal

Y, aún así, la historia de Peter Pan perdura. “... en Peter Pan, Barrie logró la alquimia más rara de todas, la que ningún escritor puede planificar o predecir: inventó un mito”, escribió Anthony Lane en su ensayo de 2004 sobre el autor en The New Yorker. Peter Pan, incluso cuando lo lees o miras de niño, sientes una tristeza rara. Te sientes infundido con un dolor melancólico que no se encuentra a menudo en la literatura infantil protectora y respetuosa con los padres de hoy en día. Tal vez, como todo mito, sea por el dolor y la tragedia tejida en su creación que lo hace tan atemporal. ¿Qué piensas de la historia real del autor de la obra? Déjanos tu opinión en los comentarios, nos interesa lo que piensas. ¡Comparte este artículo con todo el mundo y no dudes en dejar un Me Gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Twitter

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