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La insultan y llaman gorda por tener un marido en muy buena forma...

El cuidado de la salud y el cuerpo atraviesa tiempos oscuros en nuestros días por la tergiversación que sufren estos principios en favor de una visión consumista que los traslada al límite de la obsesión. En efecto, una gran cantidad de gente ya no está practicando deporte por motivos de cuidado a la estricta salud propia. No piensan realmente en fines largoplacistas como son los de vivir más y en las mejores condiciones, sino que contrariamente se plantean objetivos a corto plazo relacionados con el alardeo y la exhibición.

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El mero cuidado del cuerpo se ha convertido en culto, y en este sentido la sociedad no quiere ya una buena figura sino la perfecta. Se miran en el espejo de los cuerpos esculturales, que no son otra cosa que organismos irreales que la publicidad engañosa nos hace desear. Este proceso desemboca en una problemática caída generalizada de la autoestima de las personas. Se reemplaza el disfrute del deporte al aire libre por la fustigación individual del ejercicio en tristes gimnasios.
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Todo este proceso de autodesprecio se torna más problemático si cabe cuando se tiene en cuenta que lleva asociada consigo una infravaloración del prójimo. No sólo tenemos el problema de que no nos queremos a nosotros mismos por ser imperfectos, sino que además tampoco valoramos a los demás cuando no lo son. Además de que, erróneamente, medimos la perfección como si existiesen unos cánones objetivos que la pudieran definir, cuando no es así. La belleza es subjetiva y depende de la opinión y el criterio de cada uno. De todo ello se desprende lo absurdo del caso que explicamos a continuación en el artículo.

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Informamos en las líneas sucesivas de la triste historia de Jenna Kutcher, muchacha cuya desventura dió comienzo con un gesto tan inocente por su parte como el de publicar en las redes sociales una fotografía de ella con su esposo en la playa. Jamás habría imaginado el impacto que sobre la opinión pública iba a tener este documento visual. En ella sale en traje de baño junto con su marido Drew, compañero de viaje con el que se siente profundamente unida y enamorada.

El apoyo que se dan en la pareja es mútuo, con lo que la historia hasta aquí tiene claros tintes de perfección. Sin embargo, lo que Jenna no esperaba era tener que afrontar las numerosísimas críticas que le llovieron por su relleno físico en la foto que publicó. Esta circunstancia pareció ofender a sus detractores, en especial por la perceptible diferencia que en la fotografía se podía discernir entre el estado de forma de esta mujer y el de su fornido marido.

Pese a todo, la protagonista de nuestra historia aprendió a ignorar estas críticas banales que la gente manifestó tanto en el muro público de su perfil como por mensajes privados. La gente le comunicaba literalmente que era una "gorda" y que "no merecía tener un esposo que luciera en su abdomen tal six-pack". La superación de tan graves ataque no fue fácil, puesto que a pesar del final feliz, Jenna hubo de pasar por un calvario bastante intenso. Y es que por mucha personalidad que se tenga, que viertan tanta indecencia sobre una persona siempre llega a desestabilizar.

Tal y como comunica el portal de noticias Yahoo se sintió francamente insegura. Como contestación ella publicó una nueva foto suya con el hombre al que ama andando juntos por la playa. en esta imagen lucen una sonrisa tierna y se cogen de la mano. en la publicación escribió: "Parte de la inseguridad que tengo con mi cuerpo es por estar casada con un hombre six pack. ¿Por qué debería una chica curvilínea, atraparlo? Me siento indignada, me hago conversaciones en mi cabeza y me digo a mi misma que no merezco un hombre como Drew Kutcher por la forma de mi cuerpo, no soy delgada".

Con ello esta mujer de 30 años trataba de expresar su frustración frentea un mundo tan superficial y continuaba escribiendo: "Este hombre ha amado cada curva, cada hoyuelo, cada kilo y cada espinilla durante los últimos diez años y siempre me ha recordado que soy hermosa incluso cuando mi diálogo interno no coincide". Ella se considera algo más que un cuerpo, pero lo mismo dice de su marido, y de cada lector de su texto. Así invita a sus seguidores a reflexionar, y también a dar like en el caso de que se coincida con su mensaje.
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Fuente: Unsplash / Pixabay / Pixels / Twitter

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