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Publicado 2018-04-24
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Actividades cotidianas que la mayoría de nosotros hace mal, pero que no nos habíamos dado cuenta

En la rutina de cada semana perpetramos numerosos actos sin prestar mucha atención, pero a veces es posible que no los hagamos de la mejor forma, o con la mayor efectividad. Sin embargo, te sorprendería los beneficios que puedes experimentar en tu vida si haces ciertos cambios en tus hábitos, pues algunos son demasiado tóxicos. En el artículo de hoy vamos a mostrar 8 cosas cotidianas que hacemos mal y ni siquiera nos damos cuenta…

1. Retrasar la alarma

1. Retrasar la alarma

Siempre que hacemos esto empezamos una nueva etapa de sueño. Al cortarla en tan poco tiempo provoca un adormecimiento desagradable que puede perdurar todo el día, y es mejor evitarlo. Intenta acostarte 8 horas antes de la hora que hayas programado en tu despertador o celular y nunca cometas ese gran pecado de retrasar la alarma infinitas veces. Además, puedes llegar a tener serios problemas de puntualidad… Prosigue tu lectura para conocer los 7 apartados restantes…

2. Limpiarse las manos

Aunque sea un gesto que repetimos todos los días, muchos individuos lo hacen erróneamente. En incluso en el caso de que lo hagan bien, la duración es demasiado escasa. Lo cierto es que al aplicar jabón en la superficie de las manos tenemos que pasar unos 30 segundos para que realmente se limpie todo. Más tarde simplemente deberemos enjuagar y ya estaremos totalmente libres de gérmenes. A no ser que al secarnos fallemos…

3. Secador público

Utilizar este elemento en los excusados de los diferentes lugares públicos de tu alrededor es algo extremadamente nocivo para la salud. La verdad detrás de estos secadores es que en vez de eliminar la humedad de nuestras manos lo único que hacen es extender las partículas presentes en el aire y ensuciarlas. Por ello, si utilizas este método, acabarás menos limpio que si no te las lavaras. Lo más recomendable es utilizar toallas de papel…

4. Respirar

La respiración es un mecanismo involuntario que nuestro cuerpo realiza para obtener el oxígeno necesario presente en el aire para vivir. Sin embargo, inspirar y exhalar con el pecho aporta mucha tensión que a largo plazo se suele notar. Los maestros de la meditación siempre señalan la respiración abdominal como una de las claves para la relajación. Si te acostumbras a hacerlo desde el vientre, tu tren superior acabará por tener menos fatiga al final del día y los diferentes órganos de tu cuerpo mejorarán de estado…

2. Limpiarse las manos

5. Cepillado de los dientes

Al realizar este acto diario solemos desaprovechar mucho de esta sustancia higiénica. Lo cierto es que no hace falta que la pasta dental se extienda por toda la superficie del cepillo. Con una pequeña bola es más que suficiente. La función que tiene este producto es hacer que el instrumento con el que te limpies no sea tan agresivo para el esmalte de tu dentadura, así como para eliminar las partículas infecciosas bucales.

6. Baño

Muchas personas encuentran en una bañera caliente el descanso ideal después de una jornada cansada. La duración de los que son más asiduos a este tipo de hábitos es de alrededor de una hora. No obstante, pasados 20 minutos es poco recomendable permanecer en el agua, especialmente si se sufre del corazón. La presión sanguínea se acelera y puede ser perjudicial para la salud. Por otro lado, es mejor que no sobrepase la temperatura corporal…

7. No expulsar gases

Aguantar los gases generados en nuestro organismo no es para nada saludable. Contenerlos durante demasiado tiempo puede provocar hinchazones perjudiciales y hasta cáncer de colon. Otro tipo de patología a la que se enfrentan las personas que abusan de este comportamiento son las hemorroides. Está claro que en el trabajo o en público es complicado liberar estas sustancias, pero siempre te puedes excusar en un servicio.

4. Respirar

8. Verter líquido con seguridad

Para echar las bebidas contenidas en un tetrabrick, es poco recomendable hacerlo aproximando más el lado de la apertura al vaso. Esto es debido a que acabará salpicando y no distribuyéndose uniformemente. Para evitar mancharte, hazlo tal y como se puede ver en el gif de abajo. Así llegamos al final de nuestro artículo, esperamos que te haya inspirado o al menos entretenido. ¿Qué te ha parecido? Coméntanoslo, nos interesa tu opinión. Si te agradó dale like y comparte con tus allegados.
Fuente: Starstock/Giphy

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