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Publicado 2018-05-24
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Las imágenes más dulces de Lady Di y sus hijos, los príncipes William y Harry

Recordar a Lady Diana en estos días se ha convertido en algo de lo más común. Como ya sucediera con la boda del príncipe Guillermo se ha vuelto a repetir con su hermano Enrique. Desde que el pasado 19 de mayo diera el sí quiero a la que ahora es su esposa, Meghan Markle, el pueblo no ha parado de nombrar a la figura mediática que fue su madre. Esto se debe principalmente a que en un día tan importante en la vida de una persona se echa de menos a los que ya no están, especialmente si es uno de los pilares de la personalidad de ambos. Por este motivo el joven príncipe solicitó que el día que contrajera matrimonio en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor se respetara y se guarda el sitio que su madre habría ocupado. En nuestra galería de hoy podemos ver algunos de los más bellos recuerdos que aún permanecen en la memoria de todos.

1. Un bebé con su mamá…

1. Un bebé con su mamá…

No es ningún secreto que lo único que servía de aliciente para la tortuosa vida de palacio de la princesa Diana fueron sus dos amados hijos. Debido a la tormentosa relación que tuvo, estando siempre acechante la sombra de Camila, solo pudo enfocarse en transmitir su legado a sus hijos, educándolos con el clásico toque de frescura y rebeldía con la que siempre hacía alarde una de las figuras más queridas por el pueblo inglés. La imagen de lady Di fue todo un hito para la moda de los 80s y 90s, sentando las bases de muchos diseñadores.

1. Un bebé con su mamá… 1

2. Enrique adoraba que su madre lo llevara en brazos…

En varias biografías se ha mencionado el hecho de que el príncipe Enrique tenía un vínculo muy especial con su madre, pues adoraba estar el máximo tiempo posible en sus brazos y disfrutaba de cada instante que ambos podía dedicar. Fue un duro golpe para él cuando el trágico fallecimiento sesgó uno de sus apoyos más fuertes en el mundo y un claro referente para su estilo de vida. Fue gracias al amor que tenía hacia ella que desafió muchas de las normas y protocolos que se establecen para las bodas de corte real.

2. Enrique adoraba que su madre lo llevara en brazos…

3. Su complicidad era única…

Siempre compañero además de madre e hijo, las diabluras que cometía el benjamín de la familia real contaron con el incondicional apoyo de Diana, que lo amparaba, aconsejaba y quería como ningún otro miembro de su círculo cerrado. No en vano se le considera como el más vivo reflejo de su madre, muy alejado del talante más orientado al protocolo del príncipe Guillermo. A pesar de su alocado pasado envuelto en miles de fiestas parece que se ha decidido a sentar la cabeza, como hiciera tiempo atrás su joven madre al unirse a su padre el príncipe Carlos. Algunos han contemplado esta como una de las peores decisiones que cometió Diana.

3. Su complicidad era única…

4. Desde el primer momento era el niño de sus ojos junto a su hermano…

Concebidos en un matrimonio muy reciente, envuelto todavía en el sueño de una pareja idílica, Diana creyó estar viviendo el sueño de la mayoría de jóvenes de su época, convertirse en una auténtica princesa de la realeza. No obstante, aunque pudo disfrutar en unos primeros momentos de una relación de ensueño, pronto fue comprendiendo cual era su papel para la casa real, quedándole claro que no iba a encontrar el amor en el que fue su marido y compañero de vida durante largos y tortuosos años. Su hijos, por el contrario, sí que supieron sacar más de una sonrisa a una joven sufridora.

4. Desde el primer momento era el niño de sus ojos junto a su hermano…

5. Los 3 formaban un buen equipo…

A pesar de que siempre ha pesado sobre ellos la dura lacra de pertenecer a una de las dinastías más rectas y exigentes del mundo, siempre lograron saltarse el protocolo en los momentos más íntimos y familiares, como se puede apreciar en esta instantánea en la que podemos ver a una siempre radiante Lady Diana. La belleza de su rostro, heredado y reflejado en el de sus hijos, daba como resultado a toda una retahíla de fotografías hermosas, cuidadas y que conforman el recuerdo vivo que tienen de la que fue su madre. No pocos fueron los que lloraron su pérdida.

5. Los 3 formaban un buen equipo…

6. Así empezó a crecer la familia…

Aunque durante los primeros años de su matrimonio parecieron vivir un idilio, la pareja atravesaba una dura racha que se fue agravando debido a las diferentes infidelidades que ambos cometieron, destruyendo la idea de rectitud que tenían los británicos de los miembros de su casa real. A pesar de ello todos los ciudadanos del Reino Unido amaban la ficción que veían en la pareja de Carlos y Diana, pues simbolizaban el amor mismo, el cariño, el calor y la propia familia.

6. Así empezó a crecer la familia…

7. De tal palo, tal astilla…

A pesar de la innegable influencia que dejó la impronta de Diana, no podemos dejar de remarcar que también en Carlos pudieron encontrar un referente de porte, pues fue criado al abrigo de la familia real con unos modales y comportamientos heredados de una figura tan querida como la reina Isabel II. Es por ello para Guillermo todo un honor el sentirse identificado en la figura paternal como el claro heredero de la corona y el miembro actual con el apoyo más fuerte que se aprecia por parte del pueblo. No solo fue cosa de genes lo que heredaron de su madre.

7. De tal palo, tal astilla…

8. Lady Di enseñó a sus pequeños a amar la música…

La propia lady Di había soñado siempre con convertirse en una danzarina profesional, pero a pesar de su esfuerzo nunca logró destacar a pesar de asistir a clases de ballet. No obstante, en su empeño por demostrar su pasión, inculcó en sus hijos un amor hacia la música y pudo escucharles evolucionar junto a sus propios pianos. Habría que ver si luego realmente aprendieron o solo se trataba de pose para la fotografía. Lo que sí podemos afirmar es que de aquellos años poco le quedará a Henry, ya que tenía escasos meses de vida.

8. Lady Di enseñó a sus pequeños a amar la música…

9. También había tiempo para la diversión…

A pesar de la compleja agenda que tenían todos los miembros de la realeza, que además de mandatarios son los embajadores por excelencia del reino británico. No obstante siempre lograron sacar unos instantes para poder disfrutar de la vida de lujo que les permite gracias a su puesto de poder. A partir de entonces siempre era una cita ineludible las primeras capturas de los paparazzis en verano de la propia Diana. Y parece que no le faltaron recursos para saborear de las mieles del éxito, pues en esta instantánea se observa a un avezado piloto Enrique, teniendo en cuenta que contaba con solo 12 años en el momento del deceso de su madre. Algunas de las fotos entrañables nos muestran a una Diana muy feliz.

9. También había tiempo para la diversión…

10. Que nunca desaparezca la sonrisa de ese hijo…

Debido a su juventud siempre se pensó que Diana sería una simple figura maniquea en manos de un experimentado Carlos. No obstante se demostró que la fuerza, el coraje y la inteligencia de la entonces princesa de Gales logró hacer sombra a toda la realeza del momento, convirtiéndose en todo un referente para las mujeres de la época. Rompedora, femenina, transgresora, humanitaria y siempre con una sonrisa en el rostro, su figura logró perpetuarse en la sonrisa del que fuera su hijo predilecto. El pequeño. El incorregible Enrique.

10. Que nunca desaparezca la sonrisa de ese hijo…

11. Eran adorados por el mundo…

Las muestras de cariño que recibían por cualquier rincón por el que se movían eran una marca de casa. Especialmente las que recibía la propia Diana, ya que a pesar de su corta edad era toda una institución de la mujer de su momento, con una elegancia y un porte propios solo de una mujer de la más alta nobleza inglesa, pero con unos rasgos propios que solo ella pudo crear. Sin duda siempre logró embelesar a todos sus fanáticos seguidores que la veían como un ejemplo a seguir. Sus hijos se han encargado de mantener viva su imagen.

11. Eran adorados por el mundo…

12. Su felicidad y alegría era contagiosa…

Uno de los rasgos que más destacaba del carisma de lady Di era que poseía una sonrisa que se contagiaba con mucha facilidad. Y como no podría ser de otra forma sus hijos se sintieron rápidamente adictos a sus muestras de cariño y formas cordiales. Siempre bromista, atrevida y, sin embargo, figura maternal sin parangón, Diana logró crear una nueva escuela de nobles que se mostraban mucho más cercanos al pueblo llano de lo que había hecho cientos de años de semidioses monárquicos.

12. Su felicidad y alegría era contagiosa…

13. Cualquier momento era bueno para crear un recuerdo de los 3 miembros de la realeza británica…

Y sin duda las fotografías suponían para los miembros del círculo duro de la familia real uno de los momentos de asueto y relax favoritos. Especialmente para los niños, que podían dar rienda suelta a sus sueños e inquietudes más personales y comportarse, aunque fuese por unos instantes, en los niños que siempre fueron. Sin importarles un ápice por el camino el tener que llevar trajes de corbata y uniformes reglamentarios según las normas de protocolo. Fue siempre ella quien les sacó de la prisión de los títulos para viajar al mundo mágico de la realidad de su edad.

13. Cualquier momento era bueno para crear un recuerdo de los 3 miembros de la realeza británica…

14. Su parecido siempre ha sido digno de reconocer…

No solo los rasgos del carácter o la nobleza de sus comportamientos, sino también en la propia apariencia no podemos dejar de ver la herencia maternal en ambos príncipes. Ninguno de los dos parecía haber heredado las facciones paternales, siendo más parecidos a los angulosos rasgos de Diana los que rigen cada parte de su propio rostro. Seguro que muchos piensan que fueron afortunados en la lotería genética, pues no a todo el mundo le agradan las facciones del padre.

14. Su parecido siempre ha sido digno de reconocer…

15. También había tiempo para ser una familia normal…

Finalmente, como demuestran sus acciones, pudieron disfrutar de los cortos años en los que tuvieron a una madre tan espectacular. Supieron apreciarla y valorarla de modo que, ahora que ya no está, siguen teniéndola en mente con acciones como la que tuvo lugar en la boda de Enrique, donde se le dejó un espacio vacío para que se dignara a aparecer. Lo hizo, aunque solo en el recuerdo, pero fue sin duda la luz que iluminó los corazones de ambos hermanos huérfanos que no ven en Camila la figura de su madre. Ahora es ella la que proyecta su sombra sobre su archienemiga. ¡No dude en compartir este artículo con todo el mundo y en dejar un Me gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Twitter

15. También había tiempo para ser una familia normal…
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