Increíble!

Publicado 2018-06-21
0 Comentario

Dibujos graciosos que muestran la realidad sobre las relaciones de pareja

Agustina es una creativa ilustradora que pensó que sería muy buena idea plasmar la vida en pareja sobre el papel. Cada vez adquiere más y más fama a través de las redes sociales, donde ella decidió compartir con sus seguidores sis artísticas imágenes. Agustina Guerrero publicó un libro llamado “Diario de una volátil” donde se muestran las imágenes que publicamos en nuestra galería fotográfica de hoy. Todos aquellos que viven o han vivido en pareja se están sintiendo extrañamente identificados con las situaciones que la diseñadora gráfica ha dado a conocer al mundo. ¿Y a ti también te pasa?

1. Cuando la casa está limpia...

1. Cuando la casa está limpia...

A todos nos pasa que cuando hemos terminado de limpiar nos sentimos tan exhaustos que no queremos que nadie manche nada en, por lo menos, cien años. Es por ello habitual que comencemos a pedir a todo el mundo que no pise lo fregado, que se espere a que se seque, que no se pase a ninguna habitación limpia, que no se mueva de donde esté y hasta que no ponga los pies en el suelo. Finalmente todo vuelve a estar sucio realmente rápido, pero no será por nuestro esfuerzo. Si tu relación no vive todos estos momentos puede que sea porque estés haciendo algo mal.

1. Cuando la casa está limpia... 1

2. La odisea de comprar cosas de higiene íntima siendo hombre...

Aunque para muchas mujeres les resulte obvio comprender los sistemas de clasificación de las compresas, para los hombres este mundo es un completo enigma cifrado por medio de gotitas que representan una absorción máxima, de noche, de día, pérdidas, alas y cualquier tipo de variante que no hace sino devolverlos a la posición fetal para no volver a mover un dedo. Seguro que la próxima será mejor ir directamente ella, porque de seguro traerá lo que no es.

2. La odisea de comprar cosas de higiene íntima siendo hombre...

3. El aliento matutino...

No hay nada más bello que levantarte por la mañana y descubrir que el amor de tu vida está a tu lado, abrazándote y abriendo los ojos mientras te muestra su lado más tierno. Pero aunque por desgracia todo pueda parecer de ensueño, la realidad de Disney se rompe cuando la otra persona comienza a hablar y muestra un aliento que parece venir del averno. Sin duda algo desagradable que todos debemos de callar en más de una ocasión, pues seguramente estaremos en la misma situación. Solo las mujeres podrán encontrarse reflejadas.

3. El aliento matutino...

4. Mejor no preguntes...

Cuando tenemos que ir al ginecólogo para poder realizarnos alguna revisión, especialmente si de camino se toman muestras o sufrimos una exploración no demasiado delicada, nuestro cuerpo queda completamente destrozado. Y es precisamente en ese momento cuando no queremos comenzar a relatar cómo nos ha ido en nuestra visita, callando de inmediato los imprudentes comentarios de nuestra pareja si se interesa lo más mínimo. Consejo: Es mejor dejarlo pasar…

4. Mejor no preguntes...

5. Ahora hace yoga...

Los dobles sentidos o las malas interpretaciones también parecen ser platillo común en cualquier tipo de relación de pareja. Desde pequeños cambios y sugerencias hasta enormes situaciones que se nos escapan de las manos, todo es posible en el maremágnum de la comprensión humana. En este caso es una broma relacionada con la siempre en duda flexibilidad masculina. ¿Alguien se atreve a desvelar a qué se referiría la propia mujer con esta petición?

5. Ahora hace yoga...

6. Jamás seréis puntuales...

Quien no se haya pasado más de una hora arreglándose el maquillaje, el peinado o hasta la propia selección de nuestro modelito con el que cautivar a nuestra pareja, que lance la primera piedra. Posiblemente no llegaríamos ni a un par. Y es que, a pesar de que para muchos hombres con ponerse una camiseta que no huela demasiado mal y unos vaqueros que pudieran haber estado tirados ya se sienten irresistibles, para nosotras es mucho más exigente lograr convertirnos en atractivas.

6. Jamás seréis puntuales...

7. Esa gama cromática que solo existe en los ojos de las mujeres...

Desde tonos imposibles de diferenciar hasta nombres que nada se asocian con la realidad que representan, algunas colores parecen ser una prueba que no está al alcance de ningún ojo masculino. ¿O es que alguien se ha parado a analizar el “azul petróleo”, el “púrpura” o hasta el “ocre”? Prácticamente NINGÚN hombre es capaz de diferenciar más allá de los 16 colores básicos, por lo que ni lo intentemos. Aunque para ser exactos, no creemos que ni las mujeres se pongan de acuerdo en un nombre sin haberlo pactado o leído anteriormente. Hagan la prueba.

7. Esa gama cromática que solo existe en los ojos de las mujeres...

8. El mundo del revés...

No hay nada peor que le puedas decir a una mujer que argumentarle que complica demasiado las cosas. Especialmente porque esto suele significar que una enorme bronca está planeando sobre la propia relación de pareja. Prepara bien tus argumentos y mejor que trates de verlo todo de color de rosa, pues en la vida real los enfados femeninos pueden durar varios días, si no décadas. Consejo para vosotros, hombres, mejor no levantar la veda de los enfados.

8. El mundo del revés...

9. Turno con la esteticien...

Los altos estándares de belleza femenina nos obligan a estar en todo momento perfectas, como si fuésemos a aparecer en alguna película de Hollywood. Es por ello que si en algún momento nos descuidamos un poco comienza a aparecer la naturaleza haciendo su trabajo y nuestros chicos nos miran como si fuéramos completas marcianas. Como si ellos no tuviesen barbas dejadas, pelos en las piernas o hasta hubiese quien bañarse no sea hábito diario. Eso sí, hay que reconocer que la viñeta tiene su gracia. No podrás dejar de reír con la siguiente.

9. Turno con la esteticien...

10. Las discusiones...

Otro punto que tenemos que admitir es que los hombres son mucho más sencillos a la hora de afrontar dilemas, problemas y enfados. Las diferentes fases por las que atravesamos tras un pequeño enfado terminan por causarnos todo tipo de cambios de humor, entre lágrimas, risas, sofocos y un largo etcétera de reacciones que culminan con una pacífica reconciliación en brazos de nuestra amada pareja. ¿Acaso todas somos iguales o es simplemente que nos han espiado?

10. Las discusiones...

11. Compartir es de sabios...

A todos nos puede la gula cuando alguien aparece con un delicioso sándwich recién hecho, pudiéndonos más las ganas de saborearlo que el respeto por la comida ajena. En ese momento nos transformamos en criaturas angelicales que gustan de mostrar caras de pena por un mísero bocado. De ahí a que la otra persona muestre su amor o su hambre es un paso. Eso sí, no podemos olvidar que hay quien prefiere pecar de tacaño antes que dejar que devoren su obra maestra. ¿Te sientes identificado?

11. Compartir es de sabios...

12. Ataque de amor...

Las caricias, los besos furtivos y los abrazos son la moneda de cambio de cualquier relación, pero a veces nos sentimos especialmente mimosos y tratamos por todos los medios de demostrar nuestro cariño. En este caso este simple ataque de pasión se muestra como un arrebato de pasión descontrolada que agarra por sorpresa a la víctima en una combinación de terror y desconcierto. Definitivamente si no tienes esto en tu relación mejor será que vayas haciendo las maletas, pues te has equivocado de medio a medio.

12. Ataque de amor...

13. Esos días en que las lágrimas se caen solas...

Una cena especial, una película romántica o hasta un abrazo cariñoso es suficiente para muchas mujeres para estallar en la lágrima fácil que nos hace casi inundar el cuarto en el que estamos. Por supuesto que muchos de los hombres no están ni de lejos concienciados de lo que supone el baile de hormonas a las que en muchas ocasiones se ven expuestas las féminas. Por suerte por norma general se suele aceptar como “normal” y no tenemos que dar muchas explicaciones. Nos despedimos con las dos últimas.

13. Esos días en que las lágrimas se caen solas...

14. No precisamente cariño...

La respuesta más obvia al punto número dos, como ya adelantamos, es que o bien yerren en la marca, en el modelo o hasta en la absorción de las compresas, puesto que ellos nunca deben usarlas para nada. No obstante siempre debemos de tratar de explicarle con tranquilidad cómo es su funcionamiento si no nos queremos ver con una de tipo nocturno de cinco gotas para nuestro uso diario en tanga. Eso o resignarnos e ir nosotras mismas siempre que se acerquen esos días del mes…

14. No precisamente cariño...

15. A la hora de explicar lo que es el verdadero dolor...

Aunque muchos hombres se puedan quejar de un dolor extremo, pocas son las mujeres que están dispuestas a admitir que es algo comparable con lo que sentimos cuando estamos en esos días del mes en los que parece que hubiéramos engendrado en nuestro vientre toda una legión de cuchillos y diversos objetos punzantes que no pararan de moverse para destruirnos desde dentro. Por suerte también solemos tener facilidad de palabra para explicar con todo lujo de detalles lo que se están perdiendo por ser hombres. ¡No dude en compartir este artículo con todo el mundo y en dejar un Me gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Instagram: Agustina Guerrero

15. A la hora de explicar lo que es el verdadero dolor...
109
¿Qué piensas? Unirse a la conversación

Aumentó drásticamente el número de divorcios en China tras pandemia
Síguenos