Increíble!

Publicado 2018-06-29
0 Comentario

China y la dura censura al internet: El apagón de Xi Jinping…

En diciembre de 2015, miles de empresarios y analistas tecnológicos, junto con algunos jefes de estado internacionales, se reunieron en Wuzhen, al sur de China, para la segunda Conferencia Mundial de Internet del país. En la ceremonia de apertura, el presidente chino, Xi Jinping, expuso su visión para el futuro de Internet de China. “Debemos respetar el derecho de los países individuales a elegir de forma independiente su propio camino de desarrollo cibernético”, dijo Xi, advirtiendo contra la interferencia extranjera en los asuntos internos de otros países.

Se estableció que el Internet de China sería un mundo en sí mismo, con un contenido vigilado de cerca y administrado por el Partido Comunista. En los últimos años, el liderazgo chino ha dedicado más y más recursos a controlar el contenido online; las políticas gubernamentales han contribuido a una caída dramática en el número de publicaciones en la plataforma china de blogs Sina Weibo (algo así como Twitter), y han silenciado a muchas de las voces más importantes del país que abogan por la reforma y apertura de Internet. Sigue leyendo para saber más…

¡No te pierdas el nuevo vídeo de nuestro canal! A pesar de que muchas personas han decidido viajar a Rusia para disfrutar de uno de los mundiales más locos y sorprendentes de los últimos tiempos, no todo son buenas aventuras, pues también lo trágico ha salpicado al evento.

Para Xi Jinping, no hay distinción entre el mundo virtual y el real: ambos deben reflejar los mismos valores políticos, ideales y estándares. Con este fin, el gobierno ha invertido en actualizaciones tecnológicas para monitorear y censurar el contenido. Ha aprobado nuevas leyes sobre lo que es aceptable y ha castigado agresivamente a quienes desafían las nuevas restricciones. Con Xi, los proveedores de contenidos extranjeros han visto que su acceso a China se está reduciendo; están siendo expulsados tanto por su guerra ideológica como por su deseo de que las compañías chinas dominen la economía online de rápido crecimiento del país.

En China, Xi muestra la versión occidental de Internet, que prioriza la libertad de flujo de información, como anatema para los valores del gobierno chino. En el exterior, afirma el derecho soberano de China a determinar qué constituye contenido dañino. En lugar de reconocer que los esfuerzos por controlar Internet son una vergüenza y una señal de posible fragilidad autoritaria, Xi está tratando de convertir su visión de una “Chinanet” en un modelo para otros países. El desafío para el liderazgo del país es mantener lo que percibe como los beneficios de Internet: promover el comercio y la innovación, sin permitir que la tecnología acelere el cambio político.

Para mantener su “Chinanet”, Xi parece dispuesto a aceptar los costes en términos de desarrollo económico, expresión creativa, credibilidad del gobierno y el avance de la sociedad civil. Pero Internet continúa sirviendo como una poderosa herramienta para los ciudadanos que buscan promover el cambio social y los derechos humanos; el juego del gato y el ratón continúa, y hay muchos más ratones que gatos. Roger Creemers, un experto en China de la Universidad de Oxford, señaló en su momento que “a medida que Internet se convirtió en una plataforma de información y comunicación públicamente accesible, no hubo debate sobre si debería quedar bajo la supervisión del gobierno”.

En el año 1997, Pekín había promulgado sus primeras leyes que penalizaban las publicaciones online que creía que estaban diseñadas para dañar la seguridad nacional o los intereses del estado. En septiembre de 2000, el consejo de estado emitió la orden nº 292, que exigía que los proveedores de servicios de Internet se aseguraran de que la información enviada se ajustara a la ley, y que se registraran algunos nombres de dominios y direcciones IP. Dos años más tarde, Pekín bloqueó a Google por primera vez (después se presentó su versión censurada). En 2002, el gobierno aumentó la censura estableciendo cuatro principios: observancia patriótica de la ley, la equidad, la honradez y la honestidad. Más de 100 compañías firmaron el compromiso.

El advenimiento de Xi Jinping en 2012 trajo una nueva determinación para ir más allá de eliminar publicaciones y aprobar regulaciones. Pekín quería asegurarse de que el contenido de Internet sirviera más activamente a los intereses del Partido Comunista. En el mundo virtual, como en el mundo real, el partido se movió para silenciar las voces disidentes, movilizar a los miembros en apoyo de sus valores y evitar que las ideas extranjeras se filtren en la vida política y social china. En un discurso filtrado en 2013, Xi dijo algo siniestro: “Internet se ha convertido en el principal campo de batalla para la lucha de la opinión pública”.

La fuerza del control del Partido Comunista sobre Internet se basa sobre todo en su compromiso de prevenir la difusión de información que considera peligrosa. También ha adoptado tecnología sofisticada, como el Gran Cortafuegos o Golden Shield (“escudo dorado”). Sin embargo, su fuente de influencia más potente es quizás el ciber ejército que ha desarrollado para implementar sus políticas. De cualquier modo, el gobierno parece dispuesto a asumir los costes económicos y científicos, así como el daño potencial a su credibilidad, si eso significa un mayor control de Internet. También refleja la paradoja inherente a los esfuerzos de China para promocionarse como un campeón de la globalización, al tiempo que aboga por un modelo soberano de Internet y el cierre de su mundo cibernético a la información y la inversión del exterior. ¿Qué opinas al respecto? Comparte el artículo con tus allegados y dale a Me Gusta en nuestra página de Facebook.
Fuente: Twitter

0
¿Qué piensas? Unirse a la conversación

8 cosas ridículas y sorprendentes que están prohibidas en China…
Síguenos