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Publicado 2018-07-02
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Todo lo que no sabes sobre el diente muerto

Como bien sabrás, un diente tiene tres capas: esmalte, dentina y pulpa; ésta última contiene los vasos sanguíneos y los nervios. Por lo tanto, los nervios muertos o moribundos de la pulpa pueden causar la muerte de un diente, que no dispondrá de flujo sanguíneo. El nervio muerto de un diente a veces se conoce como una pulpa necrótica o un diente sin pulpa. Una vez que esto sucede, el diente finalmente se caerá por sí mismo. Sin embargo, puede ser peligroso esperar a que esto ocurra, ya que puede infectarse y afecta a la mandíbula y el resto de dientes.

Un diente que está muerto o muriendo puede conducir a un nivel variable de dolor, desde casi inexistente hasta extremadamente doloroso. El nervio moribundo o una infección usualmente causa un aumento en el dolor. Algunas personas se preguntan por qué experimentan dolor si el nervio está muerto, pero, resulta que el dolor no proviene del interior del diente, sino de las terminaciones nerviosas extremadamente sensibles que hay alrededor de la parte exterior del mismo, llamada membrana periodontal. Sigue leyendo para saber más…

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Las bacterias y los restos de nervios muertos, o pus, suelen acumularse en la cavidad pulpar del interior del diente, y ejercen presión sobre la membrana periodontal, lo que puede causar un dolor inmenso. Si llega a haber una infección, puede convertirse en un absceso y producir otros síntomas, entre los que se incluyen: mal sabor, mal aliento, hinchazón en las zonas colindantes o incluso granos en las encías. Si el diente está muerto, se oscurecerá poco a poco, pudiendo adoptar una decoloración amarillenta, gris o negra. Si no se trata, aumentará con el tiempo.

2 causas principales

Caries dental: la caries dental comienza en la capa más externa del diente, pero con el tiempo puede causar caries que penetran en las capas más profundas. Si dichas cavidades no se tratan, pueden llegar a la pulpa y crear una vía para que las bacterias entren en el diente y provoquen la muerte del nervio. La pulpa sana tendrá una respuesta inflamatoria a la bacteria para tratar de combatir la infección, pero los glóbulos blancos solo podrán aguantar un tiempo. La presión dentro de la pulpa aumentará, cortando el suministro de sangre, privando al nervio y matando la pulpa, lo que causa un dolor muy intenso y desagradable.

Trauma dental: Si existe algún tipo de trauma físico en el diente, como una lesión deportiva o una caída, los vasos sanguíneos del interior también pueden llegar a reventar, o incluso se puede cortar el suministro de sangre hacia el mismo. Progresivamente, debido a que no fluye sangre al diente, el nervio y otros tejidos cercanos de la pulpa también morirán, lo que provocará un serio dolor al afectado. Lo mejor es estos casos es acudir al dentista cuanto antes para encontrar la solución y tratamiento apropiados.

Posibles tratamientos

El tratamiento temprano para arreglar un diente muerto es de vital importancia. Incluso si una persona no siente dolor al principio, si sospecha que podría tener una pieza muerta, debe buscar atención médica de inmediato, ya que podría ser extremadamente doloroso. Una radiografía a menudo ayudará a los dentistas a determinar el diagnóstico de un diente muerto. Existen dos opciones principales para el tratamiento de la situación: su extracción o eliminación, y la endodoncia.

Extracción

Como comprenderás, si el dentista no es capaz de reparar el diente debido al mal estado de la pieza, es posible que la única solución sea quitarlo. Esta es una de las razones por la cual acudir a la consulta a tiempo es tan importante. La extracción de dientes es un procedimiento simple que es relativamente barato y sin dolor, ya que suele emplear anestesia para que el paciente no sienta nada. Más tarde, el dentista puede reemplazar el diente con un puente fijo, implante u otro diente protésico.

Endodoncia

Los dentistas evitan quitar los dientes si es posible, por lo que pueden recomendar en primer lugar un tratamiento de conducto. También conocido como endodoncia, este proceso trata de eliminar todas las infecciones del diente y la raíz; el área luego se limpia y sella para tratar de prevenir más infecciones. El tratamiento de conducto radicular es prolongado, y es probable que la persona tenga que visitar al dentista más de una vez antes de completar el tratamiento. Una vez eliminada la infección, el dentista llenará el diente permanentemente. Un diente muerto aún puede ser funcional tras el tratamiento, ya que la mayoría del diente aún estará intacto. ¡Comparte el artículo con tus allegados y dale a Me Gusta en nuestra página de Facebook!
Fuente: Twitter

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