Increíble!

Publicado 2018-07-04
0 Comentario

Lo difícil que fueron los primeros días de Diana como princesa de la corono británica

Cuando se nos viene a la mente la diferencia que hubo entre los primeros días en la realeza para Meghan Markle y Kate Middleton, comparados a los de Lady Di, solo podemos dar una respuesta bastante simple: ellas sí que fueron felices. De todos es sabido, hasta el día de hoy, lo tempestuosa que fue la relación de la madre de los príncipes William y Harry, y el príncipe Charles. Si bien es cierto que estuvieron casados durante 11 largos años antes de separarse, más otros tres antes del divorcio, ya hubo problemas mucho antes de darse el “sí, quiero” el 29 de julio de 1981.

Por supuesto, todo eso no significa que no estuvieran enamorados; simplemente, resultó que Charles amaba mucho más a otra persona. Diana, que en la actualidad tendría 57 años, tenía apenas 16 cuando conoció por primera vez al hijo mayor de 28 años de la reina Isabel II y el príncipe Felipe, cuando éste fue a su casa de visita para celebrar una cacería de urogallos. “...el primer impacto fue, Dios qué hombre tan triste”, recordó Diana al autor Andrew Morton, según su libro “Diana: Her True Story”. Sigue leyendo para saber más…

¡No te pierdas el nuevo vídeo de nuestro canal! A pesar de que muchas personas han decidido viajar a Rusia para disfrutar de uno de los mundiales más locos y sorprendentes de los últimos tiempos, no todo son buenas aventuras, pues también lo trágico ha salpicado al evento.

Mientras tanto, una de sus hermanas, la futura Lady Sarah McCorquodale, estuvo muy dedicada a la realeza, y era -y sigue siendo- la siguiente en la línea del trono. En 1979, durante una visita a la casa de la familia real en Balmoral, el príncipe fue enamorándose de Diana, que en ese entonces tenía 18 años y había crecido con sus hermanos menores, los príncipes Andrew y Edward. Resultó que tanto Diana como Charles tenía cosas en común, incluyendo su amor por el aire libre, el baile y el esquí; además, como dijo Daily Mail en 1981, ninguno era fumador.

Ella no pudo evitar reírse cuando Charles le propuso matrimonio por primera vez, solo meses después de su noviazgo, a lo que el príncipe respondió: “¿Te das cuenta de que algún día serás la reina?”. Diana recordó pensar para sí misma, “no serás Reina, pero tendrás un papel complicado”. Cuando le dijo a su familia que estaba comprometida, sus padres se quedaron encantados. Sin embargo, Diana estimó que solo pasaron tiempo juntos en 13 ocasiones antes del día de su boda. “No era coherentes con sus habilidades de cortejo. Me llamaba todos los días durante una semana, y luego no me hablaba tres semanas. Muy extraño. Pensé: “Bien. Bueno, él sabe dónde estoy si me quiere”. Pero, la “emoción” cuando me llamaba era inmensa; enloquecía a las otras tres chicas de mi apartamento”, dijo Diana.

Anunciaron su compromiso el 24 de febrero de 1981, pero antes de la ceremonia, Diana descubrió un brazalete que Charles tenía con el monograma “GF”, es decir, “Girl Friday” (algo así como “la chica del viernes” o “viernes de chica”); así es como llamaba al verdadero amor de su vida, Camilla Parker Bowles. Charles también se aseguró de que Camilla y su esposo fueran invitados a la boda, junto con otras 2.500 personas, pese a que Diana se negó a incluirlos en el desayuno de Buckingham Palace. Ella siempre creyó que “GF” eran las iniciales de las mascotas de Charles y Camilla, “Gladys” y “Fred”.

“Hablé con mis hermanas. Dijeron que tenía que seguir adelante”, le dijo Diana a Lady Colin Campbell, según su libro de 1998 “The Real Diana”. “Lo amaba”, agregó. “Dijo que me amaba. Pensé que sería mejor que le creyera… quería que el cuento de hadas se hiciera realidad”. Lady Di también mencionó que “lo haría todo de nuevo”. Al momento de los votos nupciales, Diana rechazó caminar un paso atrás de Charles, como sugería la tradición, y también eliminó el termino “obedecer” a su cónyuge de la lista. Eso levantó algunas cejas en ese momento, pero cuando los votos anglicanos fueron reescritos en el 2000, “obedecer” no aparecía en ningún lado. Por lo tanto, Kate y Meghan hicieron lo mismo posteriormente.

Para cuando terminaron su crucero del viaje de bodas, un miembro personal de Charles le dijo a Campbell que el príncipe estaba preocupado por el estado mental de su esposa porque había sido muy volátil en la luna de miel. A partir de entonces, su relación solo a peor, y Diana se sentía cada vez más abatida; hasta el día en que se separaron en 1992, su conocimiento del romance secreto de Charles con Camilla afectó seriamente a su salud, teniendo que sufrir batallas con la bulimia y la depresión. “Los amigos de mi esposo volvieron a indicar que yo estaba inestable, enferma, y que debería irme a otra casa a mejorar. Era casi una vergüenza”, dijo Diana.

Todas las historias de Diana son las que hacen que lo que Will y Kate atravesaron cuando estaban saliendo, o incluso Harry y Meghan con sus obstáculos socialmente construidos, parezcan absolutamente nada, sin importancia. Un dato curioso reflejado en uno de los libros sobre su vida, es que cuando William era niño, le dio a su madre una caja de bombones de chocolate y le dijo: “Mamá, creo que has estado herida. Estos son para hacerte sonreír otra vez”. 20 años después, hay dos mujeres viviendo en el Palacio de Kensington que están realmente felices, y Diana, y todo lo que atravesó, tiene algo que ver con eso. Comparte el artículo con tus allegados y dale a Me Gusta en nuestra página de Facebook.
Fuente: Instagram

7
¿Qué piensas? Unirse a la conversación

William y Harry son los fieles representantes del legado de Lady Di
Síguenos