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Publicado 2018-07-12
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Donald Trump se reunió con La Reina y rompió protocolos reales muy importantes

La mayoría de nosotros sabemos que el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no solo no es nada diplomático, sino que meramente actúa de acuerdo a sus instintos, a veces faltando el respeto incluso a monarcas, así como a otros jefes de estado. Vale la pena destacar que, el pasado 13 de julio, el presidente norteamericano se encontraba realizando una visita de trabajo en el Reino Unido donde aprovechó para reunirse, junto a su esposa, con la reina Isabel ll. A continuación, hemos recopilado para ti una serie de imágenes que muestran que el polémico presidente hizo cosas que ningún presidente en la historia había hecho cuando se encontraba en compañía de la monarca…

1. La reina Isabel II protagoniza el reinado más longevo de la historia de la monarquía inglesa.

1. La reina Isabel II protagoniza el reinado más longevo de la historia de la monarquía inglesa.

La historia del reinado de Isabel II se remonta a sus jóvenes 25 años, cuando su padre, el rey Jorge VI, falleció de forma inesperada a los 56 años por una trombosis coronaria durante el año de 1952. Fue así como tomaba la dura tarea de controlar un país que se había desmembrado recientemente con los diferentes procesos que dieron lugar a la mancomunidad de naciones, a la que seguirían algunos otros países más que terminarían por desintegrar el imperio británico al nivel que lo conocemos hoy en día. No obstante la propia reina sigue teniendo muy buena aceptación por parte de sus súbditos.

1. La reina Isabel II protagoniza el reinado más longevo de la historia de la monarquía inglesa. 1

¡No te pierdas el nuevo vídeo de nuestro canal! Donald Trump es considerado como un niño con el mayor poder del mundo, pero lo cierto es que al conocer su pasado te das cuenta que realmente siempre fue así.

2. El pasado 13 de julio, el presidente Donald Trump tuvo una visita de estado

A pesar de que como reina merece todos los respetos, como mujer de 92 años de edad y como la figura histórica que es, se merece siempre los más altos respetos de todo el mundo, el presidente Donald Trump no pareció importarle un ápice los protocolos. La primera que hizo fue llegar a la cita oficial 15 minutos más tarde del tiempo. Conocidos los británicos como uno de los más puntuales, el dejar a su máxima representante esperando al sol fue toda una ofensa.

3. La monarca se mostraba un poco incómoda e inquieta por encontrarse tanto tiempo esperando la visita del mandatario.

Tanto fue así que mientras duraba el tiempo de espera la propia monarca fue captada por las cámaras mirando su reloj para comprobar la hora. No es de extrañar que, acostumbrada a que todo el mundo la tenga como el ser más importante de la Tierra, una falta de respeto de este calibre la hiciera sentirse completamente desubicada y sin saber qué hacer. Finalmente el mandatario llegó, aunque no sabemos si habría dicho alguna excusa barata que justificase una demora tan insultante.

2. El pasado 13 de julio, el presidente Donald Trump tuvo una visita de estado

4. Después de su llegada, se puede observar en varias imágenes que la reina no se encontraba para nada alegre.

Como es lógico, tras hacerla esperar durante ese largo tiempo, no iba a estar demasiado contenta con el presidente de los Estados Unidos, por mucho que ambas naciones se consideren aliadas. La reina Isabel II es conocida por su carácter seco, su tono altivo y su forma de ser austera y parca ante las cámaras. Ya demostró su comportamiento cuando al fallecer la que había sido su nuera y madre de sus nietos no se mostró en público dando un mensaje hasta bien pasados varios días. Cuanto menos iba a mostrar una sonrisa con él. No obstante, quienes la conocen saben que en realidad es bastante propensa a las bromas.

3. La monarca se mostraba un poco incómoda e inquieta por encontrarse tanto tiempo esperando la visita del mandatario.

5. Pocos minutos antes, parte de la guardia de honor de la reina hablaba con ella para tranquilizarla un poco, debido al retraso de Donald Trump.

Eso no quita que tras una falta de respeto la monarca no adoptara una postura muy lógica de agitación, algo que motivó que hasta parte de la guardia tuviera que dar explicaciones de lo sucedido. Una cosa es que tengas un buen sentido del humor y otra que tomen a tu nación, siendo su representante, como algo poco serio. Sin duda esto podría haber sentado un precedente muy negativo en cuanto a las relaciones entre británicos y estadounidenses. No obstante no crean que fue lo único que hizo el mandatario.

6. La demora no fue todo. El polémico presidente no tardó mucho tiempo en cometer otro abuso en contra de la reina.

Poco tiempo después de la tardía llegada se produjo la protocolaria revisión de las tropas, en la que ambos dirigentes tenían que pasar delante de las fuerzas británicas que se mostraban completamente firmes. Como todo lo sucedido en este caso de eventos, las normas rigen cada uno de los movimientos, debiendo de estar en todo momento la reina al lado cercano a su tropa, ya que debe de ser la encargada de comprobar su estado, aunque todo responda a algo simbólico.

7. Según los protocolos reales, ningún jefe de estado puede ponerse en frente de la reina ¡Incluso su esposo!

Amparándose en los protocolos reales ninguna persona, ya sea jefe de estado o monarca, puede ir por delante de la propia reina del Reino Unido, mucho menos en su propia nación y aún más si está en medio de una revisión de la tropa. No obstante el presidente Trump fue ajeno al hecho de que había dejado tras de sí a la reina Isabel II. Como si fuese una broma, la propia monarca tuvo que acelerar el paso mientras seguramente en su cabeza sonaba toda una retahíla de improperios sobre la mala educación del presidente de ascendencia germana. Completamente incorregible, tampoco se contentó con eso.

4. Después de su llegada, se puede observar en varias imágenes que la reina no se encontraba para nada alegre.

8. A los pocos segundos, el jefe de estado norteamericano se percató de lo que hacía. ¡Se dio cuenta de que la reina iba caminando detrás de él!

Acostumbrado desde su infancia a ser el niño mimado, nunca ha tenido que mirar atrás para comprobar que alguien le sigue a su lado, pues espera que todo el mundo se esfuerce por seguirlo a él. No obstante en este caso, debido a la confusión que había generado en la monarca tuvo que detener su paso firme para esperar a la mujer que se había quedado rezagada. No es de extrañar que tras protagonizar uno de los episodios más bochornosos que pueda recordar, no dejara de dedicarle miradas de desaprobación.

9. Parece ser que éste fue el primer episodio donde alguien caminaba después de la monarca.

Este hecho, que no deja de sorprender, es todavía más curioso por ser algo sin precedentes. Prácticamente todo el mundo que ha caminado junto a la monarca ha sentido la presencia, la importancia y la magnitud de la mujer que camina a su lado. Normalmente el efecto que suele producir es de admiración, cuanto menos de respeto solemne. En el caso de Donald Trump se podría traducir en una falta de interés, un deseo de terminar cuando antes y una afrenta a todos los británicos. A pesar de ello la monarca supo estar a la altura de los hechos.

5. Pocos minutos antes, parte de la guardia de honor de la reina hablaba con ella para tranquilizarla un poco, debido al retraso de Donald Trump.

10. Pero parece que el presidente de los Estados Unidos no se informó acerca de los protocolos reales antes de visitar a su majestad.

No hizo desde luego los deberes informándose sobre lo que debía hacer en cada momento, algo que sin duda la propia Isabel II no necesita. Ella conoce de primera mano cómo comportarse en cada situación, siendo bastante conocidos los protocolos adicionales que ha ido agregando para evitar que cualquier miembro de su casa real cometa un fracaso político como el que hizo poner en duda la seriedad del máximo representante estadounidense. Sin duda algo en lo que sí coinciden muchas personas en todo el mundo.

11. No es primera vez que Donald Trump hace este tipo de cosas que dejan mucho que desear.

Ya en más de una ocasión ha demostrado no tener el porte y la clase que se le exigen a los mandatarios de las naciones que gobiernan el mundo, quedando reducido al nivel de un showman más que de un hombre de negocios o de un presidente. A pesar de llevar a su lado a una mujer mucho más preparada que él a ambos lados en esta fotografía, no logra que traspase su barrera de seguridad forjada a base de largos años creyéndose el rey del mundo. Si todavía no comprendes el fallo que cometió os traemos un vídeo que lo resume.

6. La demora no fue todo. El polémico presidente no tardó mucho tiempo en cometer otro abuso en contra de la reina.

12. Se le conoce por ser una figura para nada diplomática que dice lo que piensa sin tener miedo alguno.

Con más lujo de detalles podemos ver que al dar un giro en la revista de las tropas, la reina debía de cambiar de lado para continuar con la siguiente fila. Esto obligaría al mandatario a alejarse. Como no ve intención, ella intenta explicarle lo que tiene que hacer discretamente, pero Trump sigue su camino ajeno a las indicaciones. Luego la reina trata de adelantarle por el otro lado, pero al ver que la maniobra demostraría aún más su torpeza finalmente se decide a continuar por el mismo camino que había mantenido antes. No obstante y ante la indignación de los súbditos, a nadie se le pasó por alto.

13. Tanto ingleses como millones de personas alrededor del mundo, mostraron su frustración por los comportamientos del mandatario cuando se encontraba en Reino Unido.

Por supuesto la lluvia de críticas le llegaron desde todos los rincones del mundo, afianzando la imagen torpe y poco respetuosa que siempre suele lucir en temas delicados y políticos. De todos es recordada la tensión que se vivió contra Corea del Norte tras el nefasto episodio en el que cerca estuvo de declarar una guerra por unas declaraciones que más parecían venir de un patio de colegio. No obstante, parece que además de eso va con una cohorte de diplomáticos que logran evitar catástrofes mayores a su paso. Un último gesto también pareció sacado de un manual de prácticas que NUNCA debes hacer.

7. Según los protocolos reales, ningún jefe de estado puede ponerse en frente de la reina ¡Incluso su esposo!

14. Otro protocolo real que olvidó fue el de inclinarse a la reina al saludarla.

El último de los fallos que misteriosamente “olvidó” fue que a la reina no se le puede dar la mano como si se tratara de un asunto de negocios o un saludo a un amigo, sino que hay que mostrar una reverencia a modo de cortesía. No obstante el magnate prefirió la opción de tratarla como si fuese un cualquiera, simplemente ofreciéndole la mano y estrechándosela de modo normal. Encima de haber llegado sensiblemente tarde al encuentro.

15. Estamos completamente seguros de que a la reina no se le va a olvidar su cara por muchos años que pasen.

Tras la nefasta actuación que ha mantenido el dirigente estadounidense, no creemos viable que la monarca lo invite de buena gana pronto a su palacio o que mantenga una cálida amistad. Sin duda la visita de Trump ha sido más propia de una película Mr Bean que de un acto formal. Por suerte no tuvo más repercusiones a nivel diplomático que las de constatar su falta de preparación diplomática. ¡No dude en compartir este artículo con todo el mundo y en dejar un Me gusta en nuestra página de Facebook!
Fuentes: Twitter/ Facebook/ Instagram/ Starstock

8. A los pocos segundos, el jefe de estado norteamericano se percató de lo que hacía. ¡Se dio cuenta de que la reina iba caminando detrás de él!
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