Increíble!

Publicado 2018-10-16
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Una abuela cuenta con orgullo que cada día de los últimos 60 años solo ha bebido su gaseosa preferida

Una adorable abuelita ha declarado que no bebería agua incluso si se estuviera muriendo. Y es que lleva siendo fanática de Pepsi desde hace 64 años. Jackie Page, quien tiene 77, ha tomado una media de 4 latas del refresco gaseoso desde que lo probara por primera vez a los 13 en 1954. Page asegura que siempre ha sido delgada, saludable y con una buena forma, a pesar de haber consumido el equivalente a 3 millones de terrones de azúcar. A continuación te contamos todos los detalles de su historia…

“No creo que sea una obsesión, es simplemente algo que me gusta y no puedo hacer nada con que no me guste nada más,” explica Jackie.

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“Algunas personas piensan que es extraño y que en la actualidad no deberíamos beber Pepsi. Pero no me importa y no me conformaré con otra cosa…”

“No bebería agua. Ni siquiera café o té. Da igual que los médicos me lo recomienden por mi salud…”

Page reconoce que su amor es más específico que por el simple refresco, tiene que ser enlatado.

Nunca lo bebe de una botella, y no le ha afectado a la salud durante todos estos años.

“Siempre he estado delgada desde pequeña, pero creo que ya no soy tan activa como antes”, comentó.

“Hasta que cumplí los 60 estuve bailando y me mantenía en forma, aunque ya no me ejercito tanto.”

“Hay quien dice que la Pepsi es mala para tus dientes, pero soy una bebé nacida en la guerra y no hay muchos de nosotros sin los dientes deteriorados, con lo que no sé…”

El deseo que la ha llevado a tomar cerca de 100.000 latas con un gasto de unos 85.000 dólares empezó en su adolescencia.

En aquel entonces su madre lo pasaba muy mal intentando que bebiera cualquier cosa. “No me gustaba el agua, mi madre me daba limonada o jugo de cereza.”

“Pero no disfrutaba ninguna bebida. Hasta que probé la Pepsi, beber fue algo así como una obligación…”

Page revela que la única interrupción en su pasión por el refrigerio se produjo cuando dio a luz a sus cuatro hijos en los años 60.

Y es que esta bebida estaba prohibida en la sala de maternidad. “No me dejaron ingresarla, con lo que tuve que aguantarme…”

“Pero he acudido al hospital desde entonces para algunas operaciones y se me ha permitido llevarla.”

“Para el disgusto de los médicos, el personal me dejaba mantener mi Pepsi fría en su frigorífico porque no iba a beber nada más.”

“Mis niños solían visitarme en el hospital con paquetes de latas para mantenerme hidratada.”

Ahora incluso sus 11 nietos y 8 bisnietos están bajo las estrictas instrucciones de no beber sus latas cuando la visitan a su casa.

Jackie, quien llegó a llamar a uno de sus perros Pepsi y admite odiar la Coca Cola, explica: “Cada mañana me tomo una bien fría directamente de la nevera. Es como la gente que toma café o té.”

“También la tomo cuando salimos a comer fuera. Si no la tienen en el restaurante, la saco de mi bolso. A veces ponen problemas, pero yo solo sé que me encanta.” Así llegamos al final de nuestro artículo, esperamos que te haya inspirado o al menos entretenido. ¿Qué te ha parecido? Coméntanoslo. Si te agradó dale like y comparte con tus amigos y familiares.
Fuente: Twitter/Facebook

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