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Publicado 2016-02-16
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Puso un tenedor en la cerradura de una puerta. Parece estúpido, ¡pero puede salvarte la vida!

A nosotros nos encanta aprender trucos ingenuos, especialmente los que se pueden realizar con cosas que tenemos todos en casa. Por eso, este siguiente truco os va a parecer genial. Y como podréis ver, no requiere mucho esfuerzo. Y lo más importante, este truco genial puede salvarte la vida más de una vez si te sientes en peligro y necesitas encerrarte en algún lugar. O bueno, también puedes utilizarlo para muchas más cosas. A lo mejor necesitarás un poco más de seguridad e intimidad en una habitación en un hotel, un servicio público (muchas veces llevan los cerrojos rotos), o alguna otra puerta, ya sea dentro o fuera.

Puso un tenedor en la cerradura de una puerta. Parece estúpido, ¡pero puede salvarte la vida! 1

Lo único que vais a necesitar es… un tenedor. Te vendrá también útil un tornillo de banco y una sierra. La base del tenedor tiene que ser capaz de entrar entre los dientes del tenedor. En realidad lo único que haces es doblar el tenedor y a los pocos ratos ya tienes un cerrojo impresionante. ¡Esta idea es genial!

Puso un tenedor en la cerradura de una puerta. Parece estúpido, ¡pero puede salvarte la vida! 2

Además, este cerrojo es multiuso, o sea se puede usar en cada puerta y una vez que te hagas uno, ¡no tendrás que hacer otro más! Si quieres saber, cómo hacer este magnífico cerrojo y librarte del problema que alguien pueda inquietarte en tu vida privada, sigue leyendo el artículo.

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Cualquier tenedor puede servir, pero el mejor será uno que no sea demasiado grueso, pero que tenga los dientes largos. Bien, ¿y ahora qué? Pon el tenedor en el orificio de la puerta. A continuación, coge un marker permanente marca la distancia en los dientes del tenedor. Debajo te presentamos, cómo hacerlo. No es difícil y es el paso necesario para que el cerrojo casero funcione bien.

Ahora coloca el tenedor en el tornillo de banco de la manera presentada debajo. Fíjate en que las marcas que has hecho antes con el permanente se puedan ver justo encima de las placas del tornillo. Ahora utiliza un martillo. Dobla el tenedor delicadamente para que haga los 90 grados de ángulo. Ahora tendrás un tenedor doblado. Es obvio que ya no podrás comer con él, pero el uso que le vas a dar va a ser mucho más interesante.

Ahora usa una vez más el tornillo de banco, pero esta vez vas a cortar la cabeza del tenedor. El efecto final es tener la base y los dientes por separado. Podéis comprobar si la base puede pasar entre los dientes. En nuestro ejemplo encaja perfectamente. Si tienes algún problema con ello, no tienes que tirarlo a la basura y usar otro tenedor. Si la diferencia es pequeña, utiliza una lija con la base para disminuir el grosor.

Y ahora… ¿cómo usar el cerrojo? Del mismo método que antes marcaste la distancia, ahora inserta los dientes en el orificio de la puerta. Cierra la puerta que quieres mantener segura e inserta la base del tenedor entre los dientes. ¡Qué fácil! ¡Ahora nadie podrá entrar en tu habitación, el aseo público con el cerrojo roto ni ningún otro lugar que quieras!

Fuente: Starstock/Giphy

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