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Publicado 2016-02-25
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Los trabajadores de una funeraria describen las cosas más espeluznantes de las que han sido testigos

Para la mayoría de la gente, sólo la idea de permanecer cerca de una cadáver ya les pone los pelos de punta, pero para los trabajadores de una funeraria, la muerte es la única manera de ganarse la vida. Los embalsamadores, las pompas fúnebres y los directores de las funerarias pasan la mayor parte de su tiempo en la “sala de estar”, o en este caso, “la sala de no estar”, recogiendo algunas historias muy duras en su camino. Hemos recopilado algunas de las experiencias más espeluznantes que trabajadores de distintas funerarias han vivido, y podemos asegurar que se pueden poner los pelos de punta. Sigue leyendo el artículo porque merece la pena. Las experiencias están en orden ascendente, es decir, de más suaves a más fuertes. ¡En las últimas páginas están las mejores!

17. Un hombre trae su nueva novia al funeral de su esposa

“Mis padres son los directores de una funeraria. En un servicio, la esposa de un señor mayor había fallecido. El viudo se presentó al entierro con su nueva novia, que era mucho más joven y que llevaba un vestido muy llamativo. Cada vez que el marido comenzaba a llorar, la novia traía su cabeza contra su pecho para consolarlo mientras acariciaba su cabello. Poco después de la ceremonia, el marido le preguntó a uno de los directores sobre las flores del funeral. Quería saber si podía llevárselas para la boda, que era la próxima semana con su nueva prometida”.

16. El cabello y las uñas de una mujer fallecida se caen

“Estábamos preparando y lavando el cuerpo de una mujer de 90 años de edad. Una de sus uñas de los pies se cayó, y el pelo de la cabeza comenzó a caerse igualmente. Tardamos unas 3 horas en conseguir que su pelo se viera aceptable, poniendo cada hebra de cabello.

15. Los trabajadores de una funeraria se visten de payasos para un funeral

“Una vez tuvimos un payaso muerto. Esta persona fue enterrada con el disfraz de payaso completo, con maquillaje y todo. A petición de la familia, los directores de la funeraria también serían payasos. Ellos nos suministraron los disfraces y nos maquillaron. La familia y los amigos tenían una lágrima pintada cerca del ojo”.

14. Una mujer intenta robar el cuerpo de su hijo durante el funeral

“Tengo un caso muy triste desde la perspectiva de un director de funeraria. Los padres separados fueron de luto por la pérdida de su niño en la visita antes del funeral. La madre estaba afligida de manera distinta a cualquier madre que he visto llorar por la pérdida de un hijo, de manera casi falsa. Ella procedió a recoger al niño fallecido, “ocultarlo” en su abrigo, y salir por la puerta cuando nadie miraba. El otro director de la funeraria que trabajó con la madre la encontró corriendo hacia su coche, donde él la detuvo y agarró al chico. Encontramos dos meses después que la madre y su nuevo novio habían abusado físicamente del niño, causando su muerte”.

13. La descomposición era tan mala, que la cremación era la única opción viable

“Un hombre fue llevado a nosotros después de que llevara muerto más de 3 semanas en su garaje, en pleno verano. Estaba cubierto de insectos, su piel era negra y verde, y la carne dejaba ver los huesos. No pudimos hacer nada en ese caso, tuvo que ser incinerado”.

12. Las palomas ceremoniales son devoradas por halcones

“Soy director de una funeraria y embalsamador y he visto...demasiados funerales malos. Uno que realmente destacó fue el momento en que una familia liberó un montón de palomas en un cementerio rural, después de que se les dijera que no estaba permitido, y un halcón empezó a arrancarlas a pedazos”.

11. Preguntaron por la tecnología del funeral para limpiar unos ojos que no estaban allí

“Uno de los casos más espeluznantes para mí fue tener que limpiar a un caballero...hasta que se suponía que tenía que limpiar sus ojos, también. Cuando abrí las cuencas, no había nada. No había ojos. Al parecer, fue un embalsamiento post-autopsia”.

10. Un hombre golpea a un cadáver mientra le da el último adiós

“Yo trabajaba en una funeraria cuando era joven. Un día, un hombre estaba al lado de un ataúd abierto viendo a un hombre, y dijo que quería presentarle sus respetos en privado. No fue gran cosa, pues es algo bastante común. Cuando lo llevaron a la sala de observación y abrimos el ataúd, le dijimos que se tomara su tiempo. Un par de minutos más tarde, estábamos sentados en la oficina y escuchamos un sonido de explosión muy fuerte. Cuando llegamos a la sala de observación, la boca del difunto estaba abierta y la piel tenía un aspecto extraño. Lo mejor que pudimos deducir es que lo golpeó y se fue”.

9. Una anciana con un ojo de cristal pide un servicio

“Yo era el ayudante de un directo de una funeraria a tiempo parcial. Una vez tuvimos una anciana con un ojo de cristal que solicitó que permaneciéramos abiertos para un servicio. Me dio un susto de muerte cuando la vi en el ataúd”.

8. Un gemelo idéntico se presenta en el funeral de su hermano con el mismo atuendo

“Mi mamá trabaja en el negocio de las funerarias. A veces me gusta ir a trabajar con ella y ayudarla a establecer la capilla para un servicio. Uno de los servicios, en particular, era de un niño que se ahogó. Sus padres vistieron a su hermano gemelo de forma idéntica para su funeral”.

7. Un hombre tiene a su perro muerto esperando en la funeraria

Mi madre trabajaba en una funeraria. Un día, tuvo que subir al ático para buscar algunos discos antiguos, y se encontró con un ataúd de bebé. Cuando fue a moverla con el pie, se dio cuenta de que no estaba vacía. Inmediatamente volvió a bajar y le preguntó al director sobre él. Al parecer era el perro embalsamado de un cliente, que estaba siendo almacenado hasta que se muriese, para que pudiera ser enterrado antes de su muerte”.

6. Las luces de la funeraria se encienden y se apagan solas

“Sólo he experimentado algo una vez, y era alrededor de las 10 de la noche, después de dos años sin actividad en el lugar. Había apagado todas las luces de la capilla, y cuando fui a comprobar la puerta del ataúd, las luces se volvieron a encender. Yo no estaba cerca del interruptor”.

5. Los cadáveres gimen y gritan a la vez que se mueven

“Si los cadáveres agarran una bocanada de aire, luego hay que moverlos hasta que lo segregan. Cuando el aire se desplaza a través de su garganta, se obtiene cierta vocalización, pero por lo general es sólo un simple gorgoteo. Todavía me asusta a veces, sin embargo, si estoy trabajando solo”.

4. Un cuerpo muerto tiembla en presencia de un ser viviente

“Estaba rellenando el papeleo sobre uno de los cuerpos, trabajando hasta tarde, cuando empezó a temblar. Nunca lo había visto antes, no hay ninguna explicación”.

3. Las luces parpadean cada vez que llega un cuerpo nuevo

“Soy enfermera, y el único lugar en el que he visto que las luces parpadean es a las afueras de la morgue. Ellas siempre están funcionando, pero cuando traemos un cuerpo y lo llevamos abajo, las luces siempre parpadean. Realmente me asusta”.

2. Hombre muerto se aferra al técnico médico

“Yo solía trabajar en la recuperación de tejido. Mi parte menos favorita era preparar al donante para la operación, ya que incluía el afeitado de los brazos/piernas. Una vez ocurrió que un donante estaba recién fallecido. Sostuve su mano para afeitar su brazo, y sus dedos se cerraron alrededor de mi mano, como en pleno rigor mortis. Eso fue excepcionalmente raro”.

1. Cadáver se incorpora por sí mismo

“Una noche, mi amigo tuvo un cuerpo que se estaba preparando para un servicio para servicio para la mañana siguiente muy temprano (algo inusual, ya que se le obliga a trabajar en las primeras horas de la mañana por este cadáver en particular). Así como cuando estaba trabajando, se dio la vuelta para agarrar unas herramientas, pero aún podía ver el cuerpo por el rabillo del ojo. Entonces, se dio cuenta de que el cuerpo se estaba incorporando poco a poco. Su instinto de lucha o huida se inició inmediatamente, y corrió hacia las escaleras tan rápido como pudo, pero tropezó y prácticamente, tuvo que gatear hasta llegar arriba. Él sabía que se trataba del rigor mortis, así que comenzó a reírse de lo absurdo que era todo. Llevaba haciendo eso durante 15 o 20 años, pero nunca antes le había pasado eso, donde el instinto supera al conocimiento y la experiencia. De hecho, admitió que tuvo que ir a limpiarse porque se había ensuciado los pantalones del pánico”.

Fuente: Giphy

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Fue un funeral muy raro, pero lo hicieron así porque tenía miedo de las “cajas”...
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