Increíble!Conmovedor

Publicado 2016-10-05
15 Comentario

Su madre le prohibió casarse con su novio. 60 años después, ocurre lo impensable…

En ciertas ocasiones, aparecen tanto en televisión como en internet algunas historias increíbles, y lo único que podemos hacer es leer con atención y quedarnos maravillados. Muchas de esas veces se trata de historias de amor verdadero y complicado, historias de dos enamorados que tienen que atravesar un camino muy difícil para estar juntos, a veces condicionados por sus familias y por otros agentes externos que hacen todo lo posible porque ese amor no llegue a buen puerto. Sin embargo, muchas historias de amor suelen tener finales felices.

amor de ancianos

Hace poco se conoció un caso realmente conmovedor, pues todo comenzó con un amor eterno que floreció hace muchos años atrás. Esta sería la aventura de un amor prohibido que, sin embargo, nunca pudo llegar a cumplirse debido a determinados factores, pero que, sin duda, ha cautivado el corazón de todos los lectores. Este amor quedó guardado silenciosamente en los corazón de los involucrados, pero sucedió algo más… ¡Así que no dude en seguir leyendo porque es muy emocionante!
Haga click en “Siguiente página” para ver el resto del contenido del post.

amor de ancianos

Un día como otro cualquiera, un hombre encontró una carta tirada en el suelo, y decía lo siguiente: “Hoy yo iba de rumbo a mi vivienda y algo sucedió, pues me encontré esta billetera algo desgastada la cual contenía algo adentro. Yo inmediatamente busqué un documento de identificación para ver algún nombre o dato para tratar de entregarla. Sin embargo, lo único que contenía era 3 dólares y una carta arrugada que parecía muy antigua”.

amor de ancianos

“La empecé a leer para tratar de localizar una dirección, pero sin embargo, me encontré algo muy conmovedor en su lugar. Y, de hecho, era una carta muy antigua, pues databa de aproximadamente 60 años atrás. En dicha carta, una mujer llamada Hannah le decía a un hombre llamado Michael que ella no iba a poder casarse con él porque su madre se lo había prohibido. Para mi suerte, en el remitente de la carta había un número de teléfono que no dudé en usar”.

amor de ancianos

“Sin embargo, al llamar, me contestaron para decirme que Hannah ya no vivía en ese lugar, que había sido trasladada a un hogar de ancianos de las proximidades. Yo pedí la dirección y me puse en marcha para llegar a ese lugar, ya que la carta me había dejado muy intrigado. A llegar al asilo, una enfermera me dirigió hasta la habitación de Hannah. Yo me presenté con ella, y rápidamente me dio la sensación de ser una muy buena persona”.

amor de ancianos

“En ese momento, le mostré la carta y ella la reconoció enseguida, con lágrimas en los ojos, y me dijo: “Esta carta fue la última cosa que le pude escribir a Michael, mi primer y último amor”. Hablamos un rato largo y después de me fui. Llevaba la cartera en la mano, pues no podía dejársela a Hannah. Aunque cuando me disponía a salir del asilo, una enfermera del lugar me paró inmediatamente y me dijo algo que me causó atención”.

amor de ancianos

“¡Oye!, reconozco esa cartera, pertenece al señor Goldstein, que vive aquí, en el piso número 8”. “Cuando terminó de hablar, le dije: “Estoy teniendo mucha suerte hoy, ya que quería conocerlo también a él”. “La enfermera me llevó al piso número 8 ahí se encontraba él, Michael Goldstein, leyendo un libro de forma calmada. Yo me acerqué y le dije: oiga, ¿esta cartera es suya? Él me respondió con una gran sonrisa diciendo: “Sí”.

amor de ancianos

Entonces le dije: “Sé dónde se encuentra Hannah. Él me contestó: ¿Hannah? ¿Usted sabe dónde está? ¿Cómo está ella?” A partir de ahí le expliqué todo y le dije que si quería verla, tenía que acompañarme al tercer piso, que era donde ella estaba. Cuando llegamos a la tercera planta, el señor inmediatamente reconoció a Hannah, diciendo: “¡Hannah! Soy yo, Michael, ¿me recuerdas?” Ella giró la cabeza sorprendida, gritando: “¡Michael, eres tú!”

amor de ancianos

Ese mismo día salí de allí con una gran sonrisa, pero 3 semanas después, me llamaron del asilo de ancianos y me preguntaron. “¿Podría venir el domingo al asilo? Hannah y Michael se van a casar y desean que usted esté presente”. “Yo me quedé totalmente sorprendido, y claramente dije que sí”. Se dice que cuando un amor es verdadero, perdura para siempre, y aunque haya adversidades que los separen por algún tiempo, nunca perderán la esperanza de volver a encontrarse. Si le ha gustado el artículo, no dude en compartirlo con todos sus familiares y amigos fanáticos de las historias de amor y en dejar un Me Gusta en nuestra página de Facebook.
Fuente: Starstock / www.viralescuriosos.com

amor de ancianos
366
¿Qué piensas? Unirse a la conversación

¡31 años saliendo con una de 91 años! Ella lo ve como un hijo hasta que se acuestan.
Síguenos